Influenza Porcina y tus Finanzas

Finalmente tengo que vencerme ante la tentación para bloggear sobre la Influenza Porcina. Y no precisamente porque vaya a descubrir en dónde estuvo el foco de infección, en donde podemos conseguir la vacuna o si sirven o no los tapabocas para prevenir el contagio, sino porque, tristemente, acabo de revisar las noticias internacionales y hay un tema que le esta dando la vuelta al mundo: Si el virus se ha manifestado ya en un considerable número de países ¿porqué el índice de mortalidad es más alto en México que en ninguna otra parte?

¿Será acaso que aquí es virus es diferente? ¿Estaremos genéticamente más expuestos que otras razas? No, al parecer, la razón es que los mexicanos acostumbramos automedicarnos, vivimos la cultura del “al ratito” y desafortunadamente ignoramos la cultura de la prevención.

Razones para automedicarnos son muchas, para los que menos tienen, perder un par de días de trabajo haciendo sala de espera en algún centro de salud, es casi igual a dejar a su familia sin comer, para otros, ser víctimas de una legislación que permite vender medicamentos sin receta ¿para qué pagar una consulta médica si el dueño de la farmacia me vende lo que necesito con solo explicarle mis síntomas? Y finalmente, para aquellos víctimas de productos “maravillosos” que no han pasado por un control sanitario y que se distribuyen como “naturistas” ¿Resultado? Personas que han acudido a los servicios médicos cuando ya es tarde o que han creado resistencia a los medicamentos, por lo cual éstos ya no son efectivos. El número de casos, así como la dificultad para romper la cadena de contagios, mantendrá paralizada gran parte de la actividad la actividad comercial por varios días.

¿Cómo nos afecta? Para ese gran número de personas que viven al día es muy simple, si no trabajamos, no comemos… El uso de cuentas de ahorro para emergencias en México es casi, casi, hablar de imposibles. Quienes pueden tener acceso a un crédito de emergencia (tipo tarjetas de crédito) en pocos casos dispondrán de saldo ya que la situación que estamos atravesando les ha obligado a vivir haciendo uso de sus líneas de crédito. La carencia de una cultura financiera en México pasará su factura ante el ataque de la Influenza Porcina.

Así que ¿de qué van a comer muchos mexicanos en las próximas semanas? Del empeño y del crédito caro que puedan obtener para compensar la baja de ventas en los negocios que dependen de la venta fuera de escuelas y fuentes de trabajo que han sido cerradas. Y así, una vez más comenzará en ciclo de sobreendeudamiento y de bajo consumo que hará que el final de la crisis económica se aleje aún más.

Ojala fuese este un momento de reflexión para comprometernos hacia una cultura de prevención. A nivel gobierno hay mucho por hacer en llevar los servicios de salud de forma accesible a esa mayoría de mexicanos que hoy padecen de un servicio deficiente, pero por nuestra parte, cuidar nuestra salud y cuidar nuestras finanzas es algo demasiado valioso como para dejarlo en manos de ningún gobernante. ¿Seguiremos esperando que alguien lo haga por nosotros?