Las Metas “Fast-Track”

¿Sabes por que razón los franceses comen caracoles? ¡Pues porque no les gusta la comida rápida! Si, ya lo sé, puede ser un chiste tremendamente malo, pero es uno de los favoritos de mi hijo y al escuchar como lo cuenta a uno de sus amigos no puedo evitar pensar en lo mucho que nos hemos acostumbrado no solo a la comida, sino a todo lo que tiene la etiqueta de “instantáneo”

Nos hemos vuelto fanáticos del microondas (que, por cierto, consume gran parte de la energía eléctrica que ahora nos parece impagable), esperamos ofertas laborales maravillosas recién salidos de la universidad y exigimos que nuestras relaciones sentimentales “cuajen” a la segunda salida (hace poco tiempo Ivana Trump anunciaba su divorcio número no se cuántos, porque después de algo así como 60 días de casados, ella y su pareja descubrieron que no se habían puesto de acuerdo sobre en cuál país establecer su residencia conyugal. Quizá, si hubieran tomado algún tiempo para conocerse, habrían ahorrado mucho dinero en abogados, pero bueno, eso es harina de otro costal o, en nuestro caso, de otro blog)

Creo que este esquema se repite en muchos de los ámbitos de nuestra vida en donde esperamos recompensas o logros cuantiosos con la mínima inversión u horizontes de tiempo muy estrechos. Desafortunadamente cuando los resultados que esperamos no llegan vía “fast-track” pues hay errores o tropiezos en el camino, solemos sentirnos decepcionados y abandonar la meta que nos habíamos propuesto, tal como alcanzar Salud Financiera, por ejemplo.

Profesionalmente he convivido con algunos empresarios que esperan negocios tipo Microsoft a menos de un año de su inauguración, ignorando el hecho de que Bill Gates pasó mucho tiempo programando en un garage antes de aparecer en Forbes ¿Resultado? Cierre de empresas prometedoras con un impacto negativo en nuestra productividad como país ¿Por qué? Recuerdo el caso de un empresario que se negó a reinvertir las utilidades en su negocio pues, entre otras cosas, había prometido regalar a su esposa un carrito de esos que James Bond hizo tan famosos ¿Consecuencia? La competencia sí invirtió en una solución de tecnología que los hizo proveedores de un servicio más rápido y menos costoso ¿El carrito? Malbaratado en un lote de autos usados para hacer frente a la liquidación de una empresa quebrada.

De forma personal, yo misma me he encontrado esperando resultados rápidos a mis esfuerzos, sin embargo, cuando esto sucede, me ayuda muchísimo recordar la razón por la cual los franceses gustan de comer caracoles y les aseguro que, a pesar de no ser la frase más ingeniosa, ¡realmente funciona para mantener la motivación!

Define tu meta, visualiza el camino y recuerda que, siempre valorarás más aquello por lo que mucho luchaste. Si te propones metas realmente significativas para tu persona, tu viaje, en consecuencia, será siempre significativo.

¡Saludos!