Vacaciones ¿lujo innecesario?

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En esta época de crisis ¿serán las vacaciones un lujo innecesario? La semana pasada escribí en este espacio sobre los mitos de las Salud Financiera y hoy me doy cuenta de que hay al menos un mito más, el Mito #6: “Las finanzas saludables exigen cierto nivel de autoflagelación” Y es que al hablar de adaptar nuestras necesidades a los ingresos con que contamos y establecer el hábito del ahorro como un medio para acercarnos a nuestra definición de tranquilidad financiera, podemos confundirnos y creer que el camino estará lleno de privaciones y momentos de auto-castigo financiero. En este caso específico, convenciéndonos de que las vacaciones son un lujo y además un gasto innecesario.

Analicemos pues, quizá sea innecesario cruzar el Atlántico en primera clase, tomar champagne de la botella o fletar un jet privado para transportarnos. Pero ¿quién dice que es innecesario salir de la rutina y pasar un tiempo de descanso con nuestra familia? ¿No será el cambio de escenario el momento ideal para discutir en familia sobre nuestras metas a largo plazo y cómo podremos alcanzarlas?

No podemos negar que hemos vivido el último año “en el ácido” y esperando que la crisis con su “garra peluda” nos pegue donde más nos duela. Ante tal nivel de estrés, quizá valga la pena buscar algo de paz mental y volver a cargar energía, despertando así la creatividad necesaria para darle la vuelta al escenario.

Desde un punto de vista monetario, podríamos equiparar el costo de la vacación con lo que una visita al hospital por enfermedades asociadas al estrés podría costar. En una perspectiva de responsabilidad social, podemos asegurar que nuestro consumo en productos y servicios puede influir para la reactivación de la economía. Ahora sí, algunos consejos para unas vacaciones financieramente inteligentes:

1) Compara tarifas. Prefiere hoteles que te permitan preparar algunas comidas en la habitación, esto será útil para ahorrar en salidas a comer fuera. No permitas que el elemento “gasto sorpresa” sea parte de tus vacaciones.
2) Si viajas en automóvil, no dejes de revisarlo. El gasto en grúas y talleres de carretera serían decisiones financieramente equivocadas.

3) Modera tu consumo de alcohol (aquí esta una fuerte salida de dinero) y sobre todo si vas a manejar, ya que no querrás ser responsable de un accidente y mucho menos de los gastos que éste te podría ocasionar.

4) Elabora un presupuesto de la vacación. Analiza cuanto puedes gastar diariamente y sujétate a ese presupuesto haciéndolo del conocimiento de tu familia. En realidad los descalabros financieros vacacionales no vienen dados por el hecho de haber salido, sino por haberse dejado llevar por la emoción de la compritis-gastitis excesiva para después encontrarse con una serie de compromisos crediticios a los que no se puede hacer frente.

5) Alinea la duración y lugar de tus vacaciones con lo que puedes gastar. Sé creativo y busca lugares que salgan de lo comercial y/o tradicional. Rompe la creencia de que tus hijos solo se divierten en Disney y de que el sol del Caribe es el único capaz de procurarte el perfecto bronceado.

La Salud Financiera no exige autoflagelación ni sufrimiento (¿quién quisiera interpretar el personaje de Scrooge en el Cuento de la Navidad de Dickens?) La Salud Financiera está destinada a lograr estados de tranquilidad. Tomar vacaciones bajo la premisa de cuidar y hacer lo más con lo que tienes, es el primer paso para lograr esa tranquilidad ¿no te parece?

Investiga, pasa un buen rato en familia y recuerda que la desinformación es la peor enemiga de tus finanzas personales.