¿Cómo evitar las compras impulsivas? Tercera Parte
mayo 19, 2009 por Karla Bayly
Escrito en Salud Financiera
Y para ponerle la cereza al pastel con esta serie sobre las compras por impulso (parte 1 y parte 2), no podía pasar a otros temas sin una última pregunta:
¿Soy un(a) comprador(a) por impulso?
Los siguientes enunciados están basadas en la Escala de Hábitos de Conducta y Consumo (Degeneri, Palavecinos y Ripoll, 1998):
1. Cuando vemos un anuncio, comercial, despleglado publicitario de un nuevo producto o servicio y sentimos emoción por probarlo. Podemos describirlo como una reacción emocional más que racional.
2. Tan solo con entrar al centro comercial o tienda podemos notar que ha cambiado nuestro estado de ánimo. Ya sea que nos sentimos de mejor humor o incluso con cierto nerviosismo.
3. Si tuvimos un mal día, nos sentimos tristes o con angustia, relacionamos el comprar algo con poder levantar nuestro ánimo.
4. Compramos algo pensando en que si no lo llevamos a casa en ese momento, quizá se pase la oportunidad (no importa que sea una licuadora que lleva meses en la tienda)
5. Si voy a un centro comercial, a realizar un pago por ejemplo, no puedo evitar salir sin comprar algo.
6. La mejor parte de la compra es la sensación de que ahora el artículo me pertenece.
Vivimos bajo un constante bombardeo publicitario que nos hace crear carencias imaginarias asociando estados de bienestar a la adqusición de productos y servicios. Las compras no tienen que ser malas en sí mismas pero sí lo es un patrón de compras por impulso que afecta tus finanzas personales alejándote del estado de salud financiera que planeas para tu futuro.
Una buena noticia es que nuestra actitud hacia las compras es solo eso, UNA ACTITUD que se aprende y se desaprende reemplazándola con hábitos tales como:
Una vez que tenemos una meta y un plan de acción para realizarla contaremos con la motivación necesaria para redefinir nuestros hábitos de compra.
Karla Bayly




Superior thinking demnosartted above. Thanks!