Mis Finanzas y la Historia sin Fin

¿Viste la película basada en el libro de Michael Ende? Yo lo hice hace tiempo y, entre toda su simbología, hay una escena de la película que realmente me impactó. Se trata de pasar una prueba dificilísima para poder pasar a través de una puerta. La prueba, que nadie lograba superar, era mirarse en un espejo y ver lo que uno es realmente…interesante ¿no?

¿Cuál es la imagen de tus Finanzas Personales?

¿Cuál es la imagen de tus Finanzas Personales?


En lo personal, esta escena coincidió con uno de esos momentos existenciales en que estas tratando de descubrirte a ti mismo. Como pasa con todas las cosas que funcionan en un aspecto de tu vida, tratas después de aplicarlas en otro campo y a mí este asunto del espejo me parece bastante útil para conocer cual es nuestra realidad financiera.

Hagamos el ejercicio: Si hoy te miraras en un espejo financiero ¿Qué es lo que verías? ¿Te gusta? ¿Lo apruebas? O, como en la película, ¿Saldrían rayos láser de las esfinges y para calcinarte?

Quizá tu caso sea como el mío, en que al espejo le hacía falta una buena rociada con “windex” porque todo se ve borroso. Yo era uno de esos casos y lo descubrí gracias a la infortunada experiencia del secuestro de un familiar.

En este caso, la familia no tenía la menor idea sobre el estado que guardaban las finanzas familiares, no sabía que tarjetas manejaba el susodicho, si contaba con algún tipo de seguro, de ahorros o en donde se guardaban las facturas de los coches. En resumen, no estaban preparados para hacer frente a una situación de emergencia. Vivir esta situación tan cerca me hizo darme cuenta que yo vivía en una situación de ignorancia parecida, si no tan grave, al menos si preocupante.

El caso tuvo un rápido y no tal mal desenlace. Ya pasado el shock, mi esposo y yo nos sentamos a detallar con peras y manzanas como andaban nuestras finanzas y que tan cubiertos estaríamos en caso de enfrentar una situación similar. Imagina nuestra sorpresa cuando descubrimos que íbamos cayendo en picada sin darnos cuenta y que nuestras deudas y patrón de gastos estaban a punto de llevarnos al baile.

El haber pasado “por la prueba del espejo” nos ayudó a enderezar la situación cuando estábamos aún en posibilidad de hacerlo y, aunque nos costó trabajo librarla (ya será tema de otro post) hoy seguimos realizando el ejercicio para asegurarnos de no volver a pasar por las mismas, y aquí viene mucho a colación lo de “historia sin fin” porque decidimos que nunca queremos pasar por una situación similar. Este es un proceso que nunca termina, a cada cambio en nuestros ingresos o ante nuevos proyectos es útil saber que tan preparados estamos porque, de lo contrario, estaríamos en peligro de que nos eliminen los rayos láser como en la película ¿no lo crees?

    ¿Pasan tus finanzas personales la prueba del espejo?