Una razón más para contar con un presupuesto

Cuando nos proponemos llevar un presupuesto para el control y planeación de nuestros gastos son muchos los obstáculos que enfrentamos, desde el tomarnos el tiempo para llevarlo a cabo y actualizarlo así como vencer las restricciones que suponemos que nos planteará.

Si has intentado apegarte a un presupuesto habrás notado que muy difícilmente “le pegamos” a la primera, pero una vez que emprezamos podemos realizar ajustes hasta que el porceso se vuelve sencillo a la vez que nos proporciona libertad y seguridad financiera. Hoy quiero hablar de una razón más para llevar un presupuesto y tiene que ver con la estrategia para comprar el mejor seguro para tu familia.

Cuando decidimos adquirir un seguro de vida la palabra que “resuena” en nuestra cabeza es la PROTECCIÓN y siendo una palabra tan importante tiende a llenar nuestra mente y hasta ahí nos quedamos… dejamos que el asesor de seguros haga el resto y decida por nosotros el monto que contrataremos o, peor aún, contratamos lo que pensamos que podemos pagar. Aqui entra en juego lo ayuda que un presupuesto puede darnos. Nuestro presupuesto nos indica a cuánto ascienden las necesidades reales de nuestra familia y nos orienta acerca de la cantidad que podemos disponer para el pago de las primas del seguro. Imagínate, es como ir a un lugar que no conoces pero contanto con un mapa detallado ¿suena bien, no?

Adquirir un seguro de vida cuando eres el principal (o único) sostén de tu familia habla de tu generosidad y preocupación hacia ellos y es uno de los escalones hacia tu salud financiera. Si estás en posibilidad de hacerlo te recomiendo que:

-Tengas claro el objetivo que cubrirá dicho seguro. En caso de faltar, la cantidad que reciba tu familia será usada para ¿mantener su nivel de vida por cierto tiempo? ¿cubrir la educación de tus hijos? ¿quedar como un fondo de emergencia? ¿usarse para arrancar un negocio? ¿saldar deudas? Sea cual sea el propósito, platícalo con tu familia y explícales lo que esperas que hagan en caso de que tú no estes, créeme que no es de mala suerte ni “estas tentando” a tu suerte. Siemplemente estas comunicando una estrategia.

-Busca el mejor asesor de seguros. No compres a la primera persona que te lo ofrece. Infórmate, compara opciones. El asesor profesional sabrá contestar todas tus dudas y estará interesado en tener una relación de largo plazo contigo y con las personas que puedas recomendarle y no solamente en la comisión que cobrará por tu poliza.

¿Llevas un presupuesto familiar? ¿Puedes compartir alguna experiencia relacionada?