¿Le haces "hara-kiri" a tus finanzas personales?

Este viernes parecía un viernes cualquiera en la vida de Miguel. Despertó a las 6:00 am, ayudó a su esposa a preparar el desayuno de sus tres hijos. Después de algunos contratiempos, salió de casa a las 7:30am y logró depositar a sus dos hijos mayores apenas a tiempo antes de dirigirse a su trabajo en donde diariamente “checaba tarjeta” a las 8:00 am

Dado que era viernes, se permitió “el lujo” de comer en el puesto que “Doña Cochambres”  tiene instalado fuera de la fábrica. Una vez satisfecho su apetito y fumado el cigarro de rigor, se dispuso a retornar a sus actividades para encontrarse con que el acceso a su lugar de trabajo le fue denegado. El vigilante de la entrada le indicó que había sido despedido y que podía pasar a recoger sus pertenencias personales y su cheque de liquidación con al área de recursos humanos.

A pesar de ser uno de los mejores colaboradores de su área, Miguel fué cesado de su trabajó por “una actitud negativa y contaminante hacia la empresa”, según consta en las actas de la organización.

Miguel comenta que la empresa tiene una política de contratos eventuales que impide tener acceso a prestaciones a los trabajadores. Después de asesorarse con un vecino, descubrió la manera de conseguir el contrato definitivo utilizando a su favor los fallos administrativos del departamento de recursos humanos ¿resultado? Logró firmar un contrato de planta asegurando, en ese momento, que no podría ser despedido dados, tanto sus antecedentes laborales, como la necesidad de la empresa de mantener un expediente limpio ante la junta de conciliación y arbitraje del estado.

Aunque el trabajo de Miguel sobrepasaba los estándares del departamento, éste fue despedido por enviar al resto de los empleados un correo eléctronico donde Miguel se jactaba de “su astucia” e invitaba a todos en la empresa a seguir sus pasos para lograr un contrato definitivo…

Dada la seriedad de la ofensa y la evidencia presentada por la empresa, el contrato de Miguel fue rescindido y no se le otorgó liquidación alguna. Sobra decir que no podrá contar con referencias laborales y, a la mitad del 2009, cuando el empleo en su estado es extremadamente escaso y no parece fácil la posibilidad de obtener un nuevo empleo en el corto plazo, nuestro amigo Miguel ha perdido un empleo que le capacitaba y le otrogaba amplias posibilidades de crecimiento. Miguel no cuenta con ningún ahorro familiar y sus tarjetas de crédito están al tope…

Durante este fin de semana no he podido dejar de pensar en Miguel y la forma en que tendría que explicar a su esposa e hijos que fue despedido. La familia enfrenta actualmente serias restricciones para hacer frente a los pagos míninos de las tajertas de crédito y aún no ha podido reunir el monto de inscripciones a la escuela de sus tres hijos.

En lo que a mi respecta, creo que las políticas de la empresa entran en mi categoría de “piojosas”  y comprendo perfectamente que haya empleados con la necesidad de inconformarse. Admiro la iniciativa de Miguel al trabajar en investigar como sortear tales restricciones, pero me parece extremandamente incorrecto el haber utilizado el correo electrónico de la empresa para obtener cierta cuota de reconocimiento disfrazada de una necesidad de “asesorar” a sus colaboradores.

¿Cuándo hacemos hara-kiri a nuestras finanzas personales?

Asesinamos a nuestra economía cuando actuamos sin pensar en las consecuencias de nuestros actos. Firmar esa pantalla plana sin comparar precios ni costo del crédito, sacar la tarjeta a las 3:00 am en el antro acompañada del “yo invito” , ir de “paseo” al centro comercial cuando nos ataca “la depre”  y envolvernos en la bandera nacional y hacerle al “niño héroe” cuando algo nos re-patea en el trabajo, es hacerle hara-kiri a nuestras finanzas personales.

No tenemos que aceptar lo que nos sucede, pero tampoco basta con ser un “costal de quejumbres” ni clonarnos con cualquier líder sindical. Las quejas no nos llevan a un estado de tranquilidad financiera. Actuemos pensando en la razón por la que ahí nos encontramos y la forma de sentirnos cómodos con ella.

Lograremos nuestra libertad financiera en la medida en que seamos capaces de establecer límites y visualizar las consecuencias de nuestros actos. Al igual que con las tarjetas de crédito, NADIE, sino nosotros mismos nos ponemos en esa posición. Si nos invitan a jugar “Turista” o “Maratón” escoger el color de nuestra ficha implica que aceptamos las reglas del juego. Sucede exactamente lo mismo al aceptar un empleo o firmar una tarjeta de crédito.

¿Quién salió ganón en este caso?

El subgerente de recursos humanos que consiguió la copia del e-mail de Miguel y empleó dos horas de su tiempo libre delineando una nueva política para la empresa que evitará que más empleados obtengan la planta gracias a “huecos” en el control administrarivo de la empresa. Como dirían por ahí: “nadie sabe para quien trabaja”

Karla Bayly

6 comments for “¿Le haces "hara-kiri" a tus finanzas personales?

  1. junio 22, 2009 at 9:42 AM

    Karla,

    En el caso de Miguel creo que, si lo aprovecha, sea lo mejor para él. No vale la pena estar en un empleo donde debes hacer todo lo que él tuvo que hacer para firmar un contrato. Más si tienes talento y eres bueno en lo que haces.

    En ocasiones creo que cuando eres empleado te quedas en tu zona de confort. Crees que al amarrar un contrato con la empresa ya la hiciste en la vida. Creo que es un Circulo Vicioso. Están esperando ser despedidos para recibir dinero. No digo que no deban firmar un contrato y tener sus derechos de indemnización en caso de despido.

    Lo que creo es que si decides ser empleado, y además eres de los mejores, no te quedes en una empresa que no te da un valor. Mucho menos te esperes dos años a que te den una planta. Salte a buscar mejores oportunidades. Date el chance de superarte. Que el tener familia no te frene, que más sea un motivo para buscar mejorar.

    Por otro lado en las tarjetas de crédito es muy difícil hacer lo que dices. Justo a las 3 de la mañana es cuando ya no tienen conciencia de lo que hacen. Es el momento más difícil para decidir y “hacerse responsable de sus actos”.

    Lo que he visto que sirve más es ponerse un objetivo financiero que sea lo suficiente motivador para que cuando salen al antro dejen la tarjeta en su casa. Que lo traigan en la cartera para que cuando llegue la “depre” les sirva como un motivador.

    Saludos,

    Eloy López.

  2. Hluot Firthunands
    junio 22, 2009 at 5:19 PM

    Hola:
    Yo trabajo en cuestiones de contaminacion ambiental directamente relacionadas con el trabajo del gobierno. La verdad, mas de una vez he salido del trabajo pensando en que no me van a dejar regresar porque mi postura sobre los problemas es:
    “Si esta contaminado, dilo. Si esta contaminado porque el gobierno no invierte lo suficiente, dilo. Si esta contaminado porque la gente no tiene cultura y se dedica a brincarse las leyes, dilo”
    Estoy consiente de que esa postura esta haciendo que me quede estancado en mis ingresos. Gente con menos experiencia y preparacion que yo han logrado tener mejores sueldos y plazas gracias a que ellos no toman mi postura.
    Desde ese punto de vista, soy kamikaze genuino.
    Pero ¿existe forma de sobrellevar etica e intereses en una profesion polemica?
    Si piensan que en la iniciativa privada no tendria esos problemas, tienen razon. Un empresario me hubiera corrido en menos de 2 semanas, en mi trabajo llevo 7 años.
    Mi caso no tiene mucha relacion con el de Miguel, pero el tema es el mismo (creo yo).
    Saludos
    Hluot Firthunands

  3. coachfinanciero
    junio 22, 2009 at 10:10 PM

    Hluot, Eloy:

    Confieso que seguramente, al igual que Miguel, yo también habría salido de esa empresa con invitación de no volver. Realmente no tolero a los empresarios que utilizan la necesidad de trabajo de sus empleados para aumentar el rubro de utilidades generales vía minimizar el pago de prestaciones laborales, las cuales por algo existen. Sin embargo, creo que he aprendido a pensar dos veces antes de “dejarme llevar por la pasión” Miguel cometió el error de no pensar en las consecuencias de su e-mail. Una persona capaz como él habría podido buscar un nuevo trabajo y huir de la empresa cuando él lo decidiera y no la empresa.

    Como empresarios creo que la máxima debería ser: trata a tus empleados como quisieras que te trataran a ti. Estoy segura que las empresas que siguen esta filosofía a la larga tienen mayores rendimientos que aquellas que viven en épocas de la esclavitud. Saludos!

  4. So
    junio 26, 2009 at 10:47 AM

    La etica es importante. Pero más importante la supervivencia tuya y de tu familia. Y esto NO significa pasar la etica por el arco del triunfo. Significa actuar inteligentemente para en aras de defender lo justo no salgas con el cuello cortado. Yo digo.

  5. julio 8, 2009 at 9:08 PM

    Todo es una cadena de errores, seguro que Miguel aprendió muy bien su lección, jactarse de algo que pudo ser insignificante, lo magnificó.

    Y si exísten estas empresas es por que el empleado así lo acepta. Pero creo que es un cúmulo de ignorancia, tanto del empresario como del empleado.

  6. ana claudia
    diciembre 27, 2011 at 2:41 PM

    no pude haberlo leido en mejor momento. estoy harta de mi jefe mediocre y anticuado, pero quiero mucho a mi empresa por todas las cosas buenas que me ha dado. hasta el día de hoy buscaba provocar a mi jefe para que me corriera, pues llevo aqui 6 años, pero despues de leer sus comentarios lo he pensado mejor. que el inútil siga siendo él y no yo. saludos!!!

Comments are closed.