Desprenderse duele… pero también alivia

Confieso que hoy experimenté cierta tristeza pues tuve que ejecutar una decisión que vaya que costó trabajo, cancelar la incripción de la escuela de mis sueños 🙁

Te cuento que, desde hace un año, mi esposo y yo habiamos planeado inscribir a la prole, para el próximo ciclo escolar, a cierta institución educativa cuyo modelo de enseñanza es más que excelente (o al menos así lo consideramos) La admisión suele ser selectiva y, por supuesto, las colegiaturas no se distinguen por ser accesibles.

El viacrucis comenzó meses atrás cuando solamente aceptaron a uno de los dos y la opción era buscar otra escuela para el “rechazado” (creo que ni cuando a uno lo rechazan de Harvard se debe sentir tan feo) e inscribir a la aceptada esperando tener la opción de un lugar para el próximo año.

Sin pensarlo mucho tomamos dicha opción y comenzó la búsqueda por la escuela que faltaba… mientras tanto, algo me decía que el esquema de dos diferentes escuelas nos iba a hacer la vida miserable y no sería correcto pagar una super escuela para uno y otra 2/3 para otro, además de que en épocas de poca liquidez, cuando estamos despegando el changarro, no sería muy inteligente incrementar el rubro de escuelas sacrificando prioridades familiares. Finalmente, el preescolar actual (y que habíamos elegido “en vía de mientras”) día a día resultó ser una excelente elección y nos tiene más que contentos.

Creo que, en mi caso, este es un ejemplo de compra impulsiva. Me dejé llevar por una necesidad “creada”, basada en carencias sobre el tipo de escuela al que a mí me hubiera gustado asistir y sin razonar en lo que era verdaderamente importante como familia (tranquilidad financiera), como pareja (nula presión financiera adicional) y como niño (un lugar donde aprender pero también divertirse) y eso es lo que me provocaba conflicto.

Invertí tiempo comparando opciones (fue algo así como hacer shopping escolar) y descubrí que lo que valoramos de una escuela (el producto) no es exclusivo de aquellas que piden aportaciones familiares ni colegiaturas elevadas (la marca). También aprendí a pensar no solo en función de lo que creía importante de una escuela sino también en lo que deseo para mis hijos (descubrir la verdadera necesidad) y logramos un grato “regreso a lo básico” donde la escuela es un lugar para aprender pero también una extensión de nuestra casa.

¿Dolió decir adiós a la ilusión de una educación como la que hubiera querido para mí? Si, y también costo trabajo. Sin embargo fue extremadamente liberador y el sentimiento se transforma en felicidad cuando sumo el diferencial de colegiaturas y pienso en que podemos dedicar ese dinero a otros sueños como familia.

Esto que para mi es importante puede ser irrelevante para ti. Pero ya sea que estemos pensando en adquirir educación, una casa, un seguro de vida, un auto o cualquier otro sueño, sucede que, a veces nos “aferramos” a carencias imaginarias y enfocándonos en un solo árbol perdemos de vista el bosque completo.

Soltar, desprenderse, dejar ir, puede ser difícil pero también nos ayuda a enfocar nuestra atención en lo que es verdaderamente importante. Las mejores metas son aquellas que construimos basadas en nuestros valores y eso nos proporciona la verdadera motivación para luchar por conquistarlas. Creo que hoy crecí un poquito más como persona 🙂

Karla Bayly

5 comments for “Desprenderse duele… pero también alivia

  1. So
    junio 16, 2009 at 9:38 PM

    muchas felicidades! es una buena decisión con todo y lo difícil que fue. Practicar el desapego, enseñan los budistas.
    Un abrazo!

  2. coachfinanciero
    junio 16, 2009 at 9:44 PM

    Gracias So! Un abrazo para ti también y mucho éxito en todo 🙂

  3. junio 17, 2009 at 7:34 AM

    Karla,

    En poco tiempo me he vuelto fan de tu Blog. La forma en que puedes aterrizar un tema me agrada mucho.

    Me sorprendi la vez que compartiste la decision de la Educación o el Retiro. Como resolver la encrucijada. Ahora me vuelvo a sorprender la forma en que puedes compartir el tema de la ellección de escuela para los hijos. Me conecta con una decision que debo tomar en un tiempo.

    La reflexión es importante sobre los razonamientos que podemos tener los padres. Que nuestros hijos tengan una educación que nosotros no tuvimos. Crep incluso que la mayoria de nuestras decisiones al respecto puede influier ese hecho ” Que tengan lo que yo no pude”; eso nos hace obsecionarnos con ciertas cosas y perder de vista la importancia que tienen otros factores, pero además la repercución que eso tiene en nuestras finanzas personales, principalmente en nuestro Fujo de Efectivo Familiar y en Nuestros Gastos Fijos.

    Felicidades por tu Blog. Espero ir a Queretaro para tu Taller.

    Saludos,

    Eloy López.

  4. coachfinanciero
    junio 17, 2009 at 9:50 AM

    Así es Eloy. Creo que es imposible no querer dar a nuestros hijos lo que creemos es lo mejor y efectivamente a veces perdemos el enfoque pues por estar preocupados por el dinero dejamos a un lado la importancia de la atención y el cariño. Gracias por la felicitación y será un gusto recibirte por acá. Saludos! 🙂

  5. Sonia Bayly
    junio 18, 2009 at 2:07 PM

    Pues yo me considero víctma del Marketing de las escuelas, pues mis hijos estaban el año pasado en un muy buen colegio, donde la “educación integral” es su lema y las colegiaturas son accesibles; sin embargo, existía en mi “yo” interno la vaga necesidad de que mis hijos estudiaran en un sistema “bicultural”, y cada que pasaba frente a aquel colegio bicultural suspiraba y no quitaba el dedo del renglón, y así fué como mis hijos estuvieron un año en “lista de espera” para ingresar a dicha institución, y después de “n” llamadas y vueltas para ver si “alguien” se había dado de baja para liberar dos lugares, bingo! Así que con la pena del mundo, fuí a dar de baja a mis hijos al colegio donde estaban (a pesar de las protestas de mis propios hijos) y fuí corriendo a pagar la cuota inicial antes de que me ganaran el lugar, pues la lista de espera es interminable (según dicen …) Así que iniciamos el año en el nuevo colegio “bicultural”, el colegio de mis sueños cuando nos dan la sorpresa de un incremento de colegiaturas del 12%!!! en un año de crisis??? Cuando a mi esposo le dieron el CERO % de aumento??? Y así fue como el colegio de mis sueños se convirtio en el colegio de mis pesadillas financieras.

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