Fórmulas para sobrevivir a la crisis y a las deudas

Lo que ganas no te alcanza, las tarjetas de crédito gritan de dolor cada vez que ven una caja registradora, ya recortaste tus gastos al mínimo y aún así las deudas te acosan y no recuerdas cuando fue la última vez que dormiste “a pierna suelta”, así que cada día te preguntas:

¿Son los bienes para remediar los males?

Deshacernos de una propiedad reduciendo nuestro patrimonio es una de las opciones más radicales para hacer frente a una crisis de sobreendeudamiento.

Desafortunadamente existen muchas historias de personas que sacrificaron el producto de muchos años de trabajo solamente para encontrarse poco tiempo después en una situación aún más crítica. Algunas recomendaciones para quienes están evaluando esta opción son:

Seamos realistas. Antes de vender nada, debemos buscar cual es su valor REAL. El precio de venta no es lo que nos costó, ni lo que quisiéramos obtener, ni lo que cuesta algo similar. Para fijar el precio de venta lo mejor es pagar por un avalúo que nos ayude a fijar el precio correcto y más tarde se convierta en una herramienta de venta ante el posible comprador.

Una vez descontados los impuestos y gastos inherentes a la venta, el producto de la venta debe cubrir el total o gran parte del adeudo, de lo contrario solo estaremos abonando intereses y no tardaremos en estar metidos de nuevo en una crisis.

Seamos veloces. Piensa en esas casas con una manta eterna que dice “en venta por el propietario” Los meses pasan y lo único que esa manta en realidad quiere decir es:

a) están pidiendo mucho dinero,

b) si el propietario no quiere pagar una comisión por la venta, entonces probablemente se este ahorrando también las reparaciones, mantenimiento, predial, etc.

c) algo malo debe de tener.

Actualmente el mercado de compra-venta de inmuebles se encuentra deprimido por lo que la venta puede tomar un año o más según los expertos, mientras los intereses de la deuda siguen creciendo en un peligroso efecto de bola de nieve.

Acelerar el proceso dependerá de ofrecer un precio atractivo, resaltar los beneficios de la propiedad sobre otras en la zona y contar con una buena asesoría para la venta.

Seamos inteligentes al elegir un asesor de bienes raíces. No pongas la venta en exclusividad en manos de cualquiera y mucho menos de vendedores “patito” que van a cobrar la misma comisión que una buena agencia pero no tienen la misma red de contactos. El pago de la comisión no incluye solamente el que alguien estará mostrando la propiedad, sino que ésta va a ser “boletinada” en otras sucursales, anunciada en medios especializados y será parte del portafolio de distintos vendedores con la capacidad de “endulzar” el oído a los futuros propietarios.

En caso de no querer pagar una comisión por la venta, asumiremos que aceptamos un trabajo de tiempo completo con disponibilidad absoluta para mostrar la propiedad, responder preguntas, realizar tramitología, pagar publicidad en medios impresos y electrónicos y hacernos cargo de la limpieza constante de la propiedad.

No olvidemos el factor emocional. Comprar una casa es la compra con mayor carga emocional para el ser humano. No se trata de comprar ladrillos y ventanas sino: tranquilidad, comodidad, etc.

Como vendedor ¿qué puedes incluir a tu oferta que apele a estos sentimientos? Información clara, papeles en regla, invertir un poco en hacer que la casa se “sienta” habitable. No hay nada peor que perder el tiempo visitando casas que parecen cuevas o están sucias y averiadas.

Los desarrolladores de vivienda dominan el truco de “enamorar” a los clientes con casas-muestra de ensueño. Tal vez no hagamos lo mismo pero sí trataremos de mostrar un lugar limpio y funcional.

Hagamos cuentas. Una vez realizada la transacción el notario retendrá el impuesto sobre el producto de la venta. De existir una hipoteca se tendrá que saldar el adeudo y una vez descontados los gastos procederemos a liquidar otras deudas (por favor, nada de correr a la playa hasta asegurarnos de que podemos hacer frente a este gasto)

Reflexionemos sobre lo aprendido. Deshacernos de una propiedad, producto de años de esfuerzo, para liquidar deudas debe ser lección de una sola vez. A menos que seas amante de la adrenalina o te llames Donald Trump, quizá sea necesario revisar cuáles fueron las razones que nos orillaron a esta situación y proponernos alejarnos de este patrón de endeudamiento para no volver a pasar por una situación similar jamás.

Karla Bayly

5 comments for “Fórmulas para sobrevivir a la crisis y a las deudas

  1. junio 1, 2009 at 3:53 PM

    Gracias Karla, tienes razón en cuanto la manta…y hacerla acogedora, no la vendo para pagar deudas. La vendo para comprar una más grande, pero no la tengo con ninguna compañía.

    Recibo a las personas, les muestro toda la casa, me siento a platicar con ellas, me dicen que hermosos muebles, que bonita esta pintada, que bonito, que bonito…ayer fue una señora con su hijo, y por primera vez no dijo que bonito, eso me dio más gusto. Le pregunte por el espacio, ¿Como lo siente? ¿Es suficiente para su familia? Le hable de la comodidad de vivir en esa zona, le pregunte a su hijo que pensaba…en fin seguiré haciendo la labor.

    Gracias amiga

  2. coachfinanciero
    junio 1, 2009 at 5:48 PM

    Es un momento lento, pero con paciencia y buena promoción seguramente estarás pronto en tu nuevo hogar. Felicidades!

  3. Hluot Firthunands
    junio 1, 2009 at 9:21 PM

    Hola:
    Cuando mis tios vendieron la casa de mi abuela, la construcción estaba tan deteriorada que fue mejor venderla como terreno por la ubicación dentro de la ciudad.
    “Perdieron” como $50000, pero ahorraron como 3 años de promocion para lograr la venta.
    No fue para pagar deudas, pero ningun perito o inmoviliaria les recomendo vender como casa aunque quisieran esperar 3 años.
    Saludos
    Hluot Firthunands

  4. coachfinanciero
    junio 1, 2009 at 9:37 PM

    A veces cuesta trabajo, pero esa es la parte en que tenemos que ser realistas. Cuando dejamos el DF fue muy difícil vender nuestro depa porque nos encantaba y estaba intacto, pero lo cierto es que había una sobreoferta en la zona y cada mes que pasaba era un pago más de hipoteca 🙁 Finalmente hicimos “tripas corazón” y aceptamos el precio que desde un principio nos sugería la agencia… se vendió en 1 mes. Saludos y gracias x compartir.

  5. ALMA
    febrero 9, 2010 at 11:32 AM

    Un señor de 59 años de edad tiene un problema de endeudamiento con sus tarjetas y no tiene empleo desde hace un año, ha pensado en vender un terreno con el cual pagaría el total de sus deudas y le quedaría algo mas para invertirlo o para ir viviendo pero no se anima a vender por la cuestion emocional,es decir, le pesa desacerse de un bien que compró hace muchos años y lo quiere dejar como herencia a sus hijos. Sus hermanos le estan ofreciendo un préstamo para que salga de sus deudas y no venda. ¿Qué le convendría hacer?

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