¿Qué va a querer la princesa?

Hace algunos días me reuní con un empresario local como parte de un proyecto de consultoría para la aceleradora de empresas del Tec de Monterrey. Lo que comenzó como una entrevista de diagnóstico de negocio, derivó en una interesante plática sobre cómo transmitir a nuestros hijos  la importancia de establecer prioridades y dar valor a lo que como padres podemos darles.

Cuando hablamos de dinero y sobre la importancia de poner en orden nuestras finanzas personales, quienes somos padres solemos preguntar  ¿cómo enseñar a nuestros hijos a ahorrar? y al momento surgen recomendaciones tales como: “dales una alcancía desde pequeños”, “haz que trabajen en casa y asígnales cierta cantidad semanal”, “usa un contenedor transparente, al estilo de la película UP”, etcétera, etcétera… pero lo que pocas veces nos atrevemos a decir es “hay que enseñar con el ejemplo”

Al igual que nuestros pequeños “clonan” la forma en que contestamos el teléfono, caminamos, comemos, hablamos y todo lo que hacemos, también aprenderán a relacionarse con el dinero de la misma forma en que nosotros lo hacemos. Si nos ven felices al gastarlo a manos llenas, entonces querrán gastar también para procurarse momentos de placer, si nos ven sufrir porque nunca nos alcanza, entonces aprenderán que el dinero solamente nos hace sufrir.

Durante la entrevista con Felipe, comentábamos acerca del mucho trabajo que le representó llevar su negocio al nivel de operación actual y el tiempo y esfuerzo que le ha tomado construir un patrimonio que hoy le brinda la posibilidad de preguntar a su hija ¿qué vas a querer para tus XV años? Confieso que mientras escuchaba el relato de esta conversación entre padre e hija, no puede evitar barajar las siguientes hipótesis acerca de lo que la princesa escogería para tan especial ocasión:

  1. Viaje a Europa
  2. Auto último modelo
  3. Fiesta por “todo lo alto”
  4. Viaje de “shopping” para renovar el guardarropa
  5. ¿Cirugia plástica? (se dice que están de moda a esta edad)

Pues resulta que no acerté con ninguna de las opciones pues la futura quinceañera pidió:

¡Un taxi para ponerlo a trabajar y comenzar así su primer negocio!

En un ambiente privilegiado donde podría pedir (y obtener) cualquiera de los regalos típicos de XV años, esta princesa tiene en mente comenzar a construir su propio patrimonio gracias al ejemplo que ha venido observando desde pequeña, tal como lo demuestra la carta que su orgulloso padre porta en la cartera.

¿De qué sirve comprar una alcancía a nuestros hijos si ellos nunca nos ven depositar en la nuestra? ¿Cómo le explicas a tu pequeño que no puedes comprarle la última consola de videojuegos cuándo él te ve comprar electrónicos innecesarios a crédito? Si yo no hago trabajo de mantenimiento en casa ¿cómo puedo exigirle que él lo haga? ¿Cómo les enseñamos a posponer sus antojos cuando nosotros “valemos todos esos pequeños lujos”?

Y tú ¿cómo le vas a enseñar a tus hijos a ahorrar?

Karla Bayly

9 comments for “¿Qué va a querer la princesa?

  1. julio 1, 2009 at 10:06 AM

    Karla, excelente artículo… muy bueno para reflexionar.

    Mi esposa y yo aún no tenemos hijos, pero todo el tiempo hablamos sobre qué SÍ vamos a hacer con ellos que nuestros padres no hicieron con nosotros, y una de esas cosas es la mentalidad emprendedora/empresaria, y, creo yo más importante aún, enseñarles a ganar dinero, que ninguna escuela lo hace y el bien que pueden hacer con él.

    Saludos!

  2. sangarser
    julio 1, 2009 at 11:26 AM

    Karla:

    En mis primeros pasos como maestro universitario, he tenido el gusto de interactuar con “chavos” que están en una etapa de formación muy importante, entre los 20-22 años. Es impresionante la ensalada de comportamientos y actitudes que te puedes encontrar y te das cuenta del tipo de educación que cada uno recibe en sus casas o como bien dices, del ejemplo que imitan. Pero me quedo con aquellos que a esa edad, CUESTIONAN lo que un profesor viene a decirles, toman con SERIEDAD el mensaje o la experiencia que se les intenta transmitir, ESTUDIAN, PARTICIPAN, ENRIQUECEN con sus opiniones, se PREOCUPAN Y OCUPAN por su futuro y rascándoles un poco tienen un COMPROMISO con la sociedad y con las personas que menos tienen. Definitivamente quisiera pedirles la receta a esos padres, para aplicarla en mis hijos y poder verlos dentro de unos 15 o 20 años de la misma forma en que en este momento veo a estos alumnos. Excelente artículo.

  3. Hluot Firthunands
    julio 1, 2009 at 11:45 AM

    Tienes razon a mi me enseñaron a trabajar, no ha administrar el dinero. Me enseñaron que el dinero es para pagar deudas y comprar comida y ropa. No para tener regalos (esos los traen los reyes magos) y nunca, nunca para generar mas dinero.
    Tenemos que cambiar ese error.
    Saludos

  4. Edgardo Mendoza
    julio 1, 2009 at 12:52 PM

    Karla, tengo tres hijos, ya mayores de edad los tres. Creo que una excelente forma para educar a los hijos respecto al uso adecuado del dinero (ahorro, inversión, gasto, etc.) ha sido a través de los viajes. Tienen un presupuesto limitado y tienen que aprender a administrarlo. Es ahí donde se dan cuenta del valor de las cosas, de la comida, del vestido y de la diversión y luego entonces, se ponen a ahorrar para el próximo viaje y comienzan a pensar en que invertir para poder tener fuentes alternas de ingresos diferentes de su propio trabajo o apoyo familiar. Cuando surge la necesidad, también surge la creatividad y la necesidad de producir, ahorrar, invertir y eventualmente gastar. Una vez, que le dan valor al dinero, también empiezan a establecer prioridades en cuanto a como destinar el dinero en una forma óptima o adecuada. P. ej: Mi hijo mayor, ya está ahorrando para la maestria y por consiguiente, se limita mucho en sus gastos y diversión. En fin, creo que hay que ponerse objetivos claros y alcanzables con plazos definidos y estar revisando los avances y logros de tiempo en tiempo. Saludos.

  5. coachfinanciero
    julio 1, 2009 at 9:09 PM

    Gracias a todos x enriquecer el post! Creo que coincidimos en la importancia de enseñar con el ejemplo, pero también es importante fijar metas (como indica Edgardo) y ya después darles las herramientas y técnicas para lograr éstas metas.

    Y si, yo también he tenido alumnos que me hacen sentir ganas de sentarme a tomar un café con sus papas para aprender como le hicieron para formar chicos tan valiosos!

    Saludos!

  6. julio 8, 2009 at 7:47 PM

    Se llama cultura empresarial.

    Mi padre no terminó la primaria, vivió parte de su juventud en la sierra. Desde los 20 aprendió un oficio y lo explotó a lo largo de su vida, con muchos altibajos por múltiples razones.

    Tienen toda la razón, la mejor enseñanza es el ejemplo, y los mexicanos no somos muy buenos para ello, no todos claro.

    Para mí, el ser heredero del oficio y negocio de mi padre, era absolutamente indeseable: tenia muchas deudas y su trabajo no daba para más, además de haber quebrado un par de veces.

    Hoy, lamento no haber aprendido más de su oficio, no haberme conpenetrado más con él, haberle ayudado con su negocio. Lo hacía, pero de mala gana o por obligación. Hasta que por una situación inesperada quedé al mando de forma inmediata y sorpresiva, aunque tenía ya 3 años contínuos de ayudarlo un poco más de lo normal.

    Hoy estoy al frente de una microempresa con más de 50 años de existencia, con muchas carencias pero con una gran tradición de calidad. Con un portal de ventas en internet que está por cumplir 5 años y con una cartera de clientes creciendo.

    Seguramente transmitiré a mis hijos esa experiencia. Mi padre me dejó una herencia: ser trabajador y responsable. Y yo, desde un principió enseñaré a mis hijos a obtener lo que deseen con el sudor de su frente o la habilidad de su mente. Enseñarles el sendero.

  7. coachfinanciero
    julio 8, 2009 at 9:09 PM

    Así es, a veces tenemos que aprender después de uno que otro “guamazo”, pero con la ventaja de tener ya una visión diferente y con ganas de cambiar lo que generaciones anteriores han hecho y, sobre todo, transmitirlo a nuestros hijos. Saludos,

  8. julio 14, 2009 at 1:33 PM

    Me parecio acertado el articulo, yo trabajo en coparmex san luis potosi y me agradaria publicarlo en mi revista mensual si ud me lo pemrite, ya que mi publicacion va dirigida al sector empresarial, sin mas por el momento gracias y saludos

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