Vacaciones sin dolor

Playa

¡En unos días estaré en la playa!  Viendo las olas llegar y participando en quiméricos concursos para ver quién puede cavar el hoyo más profundo antes de que alguna ola se atreva a llenarlo, disfrutaré con mi familia de unas merecidísimas vacaciones.

Como casi todas las actividades de este año, los días en la playa serán acompañados del término frugalidad, pues la idea es regresar a casa contentos, descansados y no sufriendo mientras hacemos cuentas mentales de todo lo que gastamos y lo mucho que tendremos que apretar el cinturón para pagarlo ¿te gusta la idea? Esto es lo que hicimos:

Buscando obtener algún provecho de la epidemia de influenza (no todo era ponerse a llorar) buscamos con tiempo los descuentos que los hoteles se aprestaron a ofrecer. Cuando encontramos lo adecuado a nuestro gusto y presupuesto lo pagamos de inmediato con nuestro fondo de vacaciones. Me declaro peleada con pagar unas vacaciones a meses sin intereses, pues creo que siete días bajo el sol no se compensan con otros 548 días (18 meses) de andar tronándose los dedos para pagarlos, pero eso cada quién…

Días antes de partir he hecho una lista con todo lo que podremos necesitar para no olvidar NADA y es que no hay otra cosa más cara que comprar medicinas, pañales, bloqueador solar o lo que sea en una tienda de hotel.  También empaqué lo necesario para lavar alguna prenda de emergencia pues no planeo renovar nuestro guardarropa en la boutique del hotel, amén de que tengo cierta aberración por las playeras con el comercial turístico incluido. Tampoco compraré ese pareo hermoso que solo se ve bonito cuando estas bronceada y que nunca me voy a poner en casa.

Cuidando la línea y el presupuesto huiremos de los bufetes. Existe cierta creencia acerca de que conviene comer todo lo que se pueda en el bufete matutino y así resistir en inanición el resto del día. Imposible en mi caso. Jamás he podido consumir ocho guisados diferentes en media hora para después abstenerme el resto del día. Termino pagando un desayuno caro y mi cuerpo me exige alimento cinco horas después, mal negocio. He comprobado que resulta más económico consumir el desayuno a la carta para toda la familia, alejando también a mis hijos del menú infantil.

No olvidamos empacar también el sentido común. Nada de pagar cuentas médicas por quedarse hooooras achicharrándose bajo el sol, fracturas o lesiones por practicar deportes extremos a los que nuestros casi cuarentones cuerpos no están acostumbrados, ni ninguna otra actividad a las que una sesión de “chelas” en la playa te hagan sentirte atraído para sacar al joven que todos llevamos dentro. Y sí, estoy de acuerdo con Roberto Morán que no se trata de solamente tumbarse sin hacer nada, pero tampoco de aventarme de cuanta plataforma se me atraviese pues ésta mamá aún tiene muchos años de circulación por delante 😉

En las maletas de regreso no vendrá ningún souvenir. Mi familia y amigos saben que los quiero mucho 😉 pero el presupuesto vacacional incluye experiencias, no cosas. Establecimos de común acuerdo una cantidad de gasto diario a fin de controlar nuestro consumo y no irnos de “patitas” con el clásico tarjetazo. Si logramos quedar un día por debajo de presupuesto, el siguiente día nos permitirá hacer un upgrade de restaurant o menú.

Creo que ninguna de estas acciones limita la diversión ni resta glamour a nuestras vacaciones, al contrario, podremos recordarlas como las vacaciones de una familia financieramente inteligente.

¡Felices vacaciones!

Karla Bayly

 

 

 

6 comments for “Vacaciones sin dolor

  1. agosto 5, 2009 at 8:46 AM

    Karla,

    Les deseo buenas vacaciones a la familia. Que rico que sea en playa. Buena idea esa de evitar el Bufet. la cantidad de gasto diario es la mejor forma de controlar el gasto.

    Fijate que despues del post que escribio Roberto Moran sobre las Vaciones yo escribi uno donde lo comparo con el Retiro. Lo publicare el viernes para estar en el tema.

    Saludos,

    Eloy López.

    P.D. Ayer escuche un concepto que se llama “Como ahorrar sin dolor” y justo escribi un post que asi se llama que saldra la proxima semana. Suena muy bien con lo que acabas de escribir.

  2. agosto 5, 2009 at 9:19 AM

    Karla, que la pasen bien, muy bien.

    Por alguna extraña razón no pude leer el post de Roberto Morán lo intentaré después.

    ¿Por qué no comprar un pareo? Después te lo puedes poner en tu casa para gusto de tu esposo.

    Yo no podré salir este año, pero Her BB se va a su país, pero henos quedado de nada de regalos, ni de aquí para allá, ni que me traiga nada, bueno mentira, hemos visto unas cortinas que aún en euros salen más baratas que lo que podrían salir aquí, y con un tela especial, es el gusto que nos daremos después de una platica que tuvimos sobre su viaje

    Felices vacaciones, la vamos a extrañar, pero espero que todo salga según lo planeado por la familia financiera.

    Un abrazo coach.

  3. agosto 5, 2009 at 8:42 PM

    Gracias Eloy, quedo en espera de leer tus posts entonces. Espero que hayas disfrutado nuestra tierra pero recuerda que solo de paseo porque, igual que Canadá, ya estamos planeando cerrar las fronteras, jajaja.

  4. agosto 5, 2009 at 11:15 PM

    Mi estimada,

    Imagino las cortinas 🙂 seguramente muy lindas para el nuevo hogar y estoy segura de que valen la pena, además de que no todos los años se estrena nuevo hogar. Un abrazo y nos estamos leyendo!

  5. lunaria
    agosto 6, 2009 at 9:45 AM

    Coach:
    Me gustan mucho tus artículos. Cuando entro a leerte me da como cargo de conciencia por ser tan descuidada en las finanzas, pero siempre das muy buenos tips.
    Que tengas unas felices vacaciones y que disfrutes muchísimo a tu familia.
    Cuando regreses platicamos de varias cosas en común que tenemos. Lo ví en tu perfil. ¿Que sé de finanzasss? no, eso no es 🙂

  6. agosto 11, 2009 at 9:55 PM

    Lunaria, no voy a poder dormir de la curiosidad!! Por favor no mantengas el suspenso por mucho tiempo 🙂 Un abrazo!

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