¿Y si, además de cantar, también escuchamos con el corazón?

escucha

Es fascinante el número de tareas en que nos enfrascamos realmente con el corazón. Estudiamos poniendo todo el corazón, trabajamos con el corazón, hacemos deporte de corazón y “neteamos” con el corazón pero ¿alguna vez has escuchado con todo el corazón?

Más que hablar, es nuestra escucha la que permite un dialogo profundo. Un diálogo que va más allá de mucho hablar. No por la cantidad de palabras o el tiempo que dura una conversación podemos calificar a ésta como un buen diálogo. Reflexionemos un poco ¿cuándo fue la última vez que prestaste toda tu atención a lo que te decían? Y el decir toda tu atención, no se refiere solamente a apagar la televisión, bajar la pantalla de tu laptop y desconectarte de Twitter. Se trata también de apagar tu conversación interna para lograr un diálogo profundo.

¿Qué tiene que ver la escucha con las finanzas?

La escucha tiene que ver con todos los aspectos de nuestra vida, pero puedo comenzar por asegurarte que saber escuchar a un cliente te lleva a satisfacer necesidades y presentar propuestas que serán aceptadas. Saber escuchar ayuda a entender lo que pide tu jefe y/o lo que tus compañeros de equipo están dispuestos a aportar. Saber escuchar puede ayudarte a detectar falsas promesas en una compra-venta y a entender los términos reales de una inversión. Saber escuchar puede ayudarte a construir un diálogo financiero con tu pareja y también puede evitar un costoso divorcio ¿tiene la escucha que ver con tus finanzas? Definitivamente.

Para aprender a escuchar:

  1. Haz el verdadero propósito de escuchar lo que el otro quiere decirte. Concentra tu atención y evita distractores. Deja pasar de largo las ideas que se crucen por tu mente y enfócate en tu interlocutor.
  2. Asegúrate de no hablar hasta que la otra persona haya terminado. Requiere un gran esfuerzo no interrumpir pero con algo de práctica puedes lograrlo.
  3. Haz a un lado juicios, descalificaciones y tampoco intentes referir lo escuchado a tu experiencia personal. Nada de traer al tema “a mí eso ya me paso”
  4. Asegúrate de haber captado el mensaje haciendo comentarios del tipo: “lo que me quieres decir es X ¿es correcto?” Te sorprenderá el número de veces en que no captamos lo que nuestro interlocutor pretende. Verificar la escucha es la garantía de la comunicación.
  5. Presta atención al lenguaje no verbal. Las palabras constituyen solamente el 30% del mensaje ¿qué te dice el tono de voz? ¿la postura? ¿los ademanes? No te desanimes si al principio no logras captar todas las señales, un poco de lectura y algo de práctica te pueden convertir en un experto para descifrar a tu interlocutor.

Recuerda que “Lo importante no es escuchar lo que se dice, sino averiguar lo que se piensa”

Karla Bayly

4 comments for “¿Y si, además de cantar, también escuchamos con el corazón?

  1. Hluot Firthunands
    octubre 20, 2009 at 11:36 AM

    Huy Karla, a veces en el trabajo es muy dificil aceptar escuchar a los demas, sobre todo cuando te proponen cosas que tu ya pensaste y que ya descartaste.

    Pero tienes razon, cuando tomamos la actitud de “ya pense en eso y ya vi que no es correcto”, para el siguiente trabajo la otra pernona(s) ni opinan. Terminas haciendo tu todo el trabajo, te saturas y tiendes a equivocarte.

  2. octubre 20, 2009 at 12:39 PM

    Bien dicho Karla.
    Oir es fácil, escuchar es un arte que no todos tenemos, ni queremos practicar, ojala dejaramos mas de lado nuestros intereses egoistas y puiseramos en primer lugar el ver las necesidades del projimo como si fueran las nuestras, y asi entender que quiere el, para asi saber como puedo yo solucionarlo. Incluso en las finanzas personales funciona. Nos dejamos llevar tanto por el entorno del consumismo que no prestamos atención a las “pequeñas” letras que al final hacen la diferencia entre una buena compra y un simple impulso emocional. Muchas tripas y oido afinado son necesarios. Saludos! =)

  3. admin
    octubre 20, 2009 at 10:12 PM

    Hluot, comparto la vivencia. No escuchar de forma activa nos impide alcanzar acuerdos satisfactorios de colaboración tanto en el trabajo como en la familia y eso nos implica desgaste, tanto físico como emocional al terminar haciendo tareas que otros podrían haber completado. Saludos!

  4. admin
    octubre 20, 2009 at 10:13 PM

    Definitivamente, escuchar no es una acción sino un arte y como tal podemos lograr mejorar si practicamos, practicamos y practicamos. Abrazo!

Comments are closed.