¿Finanzas Titanic?
Noviembre 24, 2009 por admin
Escrito en Salud Financiera

Cierto fan de las trajineras de Xochimilco me mostró este video:
Y cuando lo vi no pude evitar pensar en la similitud que este hundimiento puede tener con nuestras finanzas. Si pensáramos que esa trajinera es nuestra cartera (o nuestra salud financiera) podriamos pensar en que es necesario subir a un grupo de personas para poder “zarpar” y digamos que hacer el día. Esos serían los gastos necesarios tales como casa y comida, hasta ahí: todo en orden.
Sin embargo, queda mucho espacio y se nos ocurre aceptar a más pasajeros (los “gustitos” extra) pensando en que la trajinera-cartera puede resistirlos sin ningún problema. Sin embargo esos gastos adicionales traen consigo a otros más (hijos, amigos y parientes) y de pronto perdemos el control ¡y la trajinera-cartera naufraga estrepitosamente!
Lo más caótico fué el observar como el primer hundimiento desencadena nuevos hundimientos y su similitud con la vida real pues en muchas ocasiones, por intentar salvar las finanzas de la pareja, hijo, amigo las de quien se ofrece a ayudar también se pueden ir a pique.
El punto es: a veces podemos pensar que podemos con la carga financiera adicional pues vemos que hay suficiente espacio, sin embargo las cosas se pueden salir de control con mucha facilidad y antes de que nos demos cuenta toda nuestra tranquilidad se va a pique ¡sin poder evitarlo!
A pocas semanas de la época de mayores gastos en el año, te dejo esta reflexión para cuando sientas el impulso de comprar ese regalito extra o darte el gusto que te mereces y no es porque no te lo merezcas sino porque tu aguinaldo puede naufragar igualito que la trajinera-titanic.
Karla Bayly
pd. Si quieres saber más sobre las trajineras de Xochimilco, dale clic aqui.


Ijole, pues si y es que ni siquiera se nota cuando te pasaste de más y empieza a hundirse toda la economía =S por eso hay que ser mega cuidadosos. Tocaste un punto super importante: ‘y no es porque no te lo merezcas sino porque tu aguinaldo puede naufragar…’ no es que no te merezcas esos pequeños lujos, es que hay que priorizar y saber cuando se pueden esos lujos y cuando no =)
Muy buena analogía, me parece que queda clarísimo lo fácil que es perder el balance y es gráfica la respuesta a la típica cuestión “¿qué tanto es tantito?”
Prevenir, prevenir!
Es tan fácil dejarse llevar por la oleada de compras compulsivas!, a veces hasta familiares y amigos nos atosigan para hacerlo, una prueba de ello es el famoso y odioso intercambio en la oficina, en el que nadie quiere participar pero todos nos sentimos obligados por no quedar como grinch. De plano este año yo sugerí que en vez de posada nos repartieran a todos lo que se pensaban gastar en la fiestita, y no porque no me guste convivir con mis compañeros sino porque creo que a todos nos caería muy bien un dinerito extra en ves de un ponche y unos tamales. Pero bueno, falta que acepten lo jefes, aunque muchos de mis compañeros estuvieron de acuerdo.
En mi casa decidimos que sólo le vamos a regalar algo a los niños y algo pequeño, así que los adultos vamos a gozar de un abraso, una felicitación y una cartera no tan vacía.
Otro punto importante en los naufragios financieros es el manejo de dinero en pareja. Si uno de ellos no maneja bien la lana puede arrastrar al otro. Por eso es muy importante hablarlo y establecer límites y prioridades.
Hola Karla!
Y has dado justo en el blanco. Exactamente en estos dias me puse a pensar en cuanto a esos pequeños gastos que de pronto y sin darse uno cuenta, son los que ocasionan las primeras fisuras en mi presupuesto. Y creo que en mucho influyen estas fechas donde se quiere uno dar gusto en todo, y se piensa: “¿Qué tiene de malo? en realidad me lo merezco”. Y no que uno no se lo merezca, pero tambien se merece uno vivir la tranquildad de un año bien trabajado y tratando de evitar endeudarse, para que en menos de un mes se vuelva pasos atras como los cangrejos.
Y lo que mencionas es muy cierto, tener mucho cuidado donde creemos ver que hay espacio suficiente para gastar de mas, y de repente vernos ya con el agua hasta el cuello.
Me estoy empezando a dar cuenta entonces de ello y tomando por supuesto las medidas pertinentes para evitar naufragios y ahogos
Muy bueno e ilustrativo tu post Karlita. Saludos! =)