Sabiduría Financiera para tu Negocio

FocoSer tu propio jefe promete, a primera vista, un trabajo placentero, montones de tiempo libre y la capacidad de tomar solo decisiones que nos hagan sentir bien con nosotros mismos.

La realidad es que la mayoría de las veces terminamos haciendo el trabajo de tres o más personas, nunca tenemos tiempo suficiente y tomamos más de una decisión difícil. En pocas palabras, ser empresario no cumple las expectativas que teníamos cuando decidimos ser independientes.

Afortunadamente, algo de experiencia y planeación pueden ayudarnos a sortear los “baches del emprendedor”. Como coordinadora de los programas de Finanzas del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro, he tenido la oportunidad de conocer a muchos empresarios de los cuales he aprendido lo siguiente:

  1. Las personas se enamoran de su idea de negocios y se les olvida hacer los números o, si los hacen, los guardan en algún lugar y olvidan consultarlos y, más importante aún, actualizarlos. Recuerda que cualquier negocio se establece para generar ganancias, de lo contrario se convierte en un pasatiempo costoso. Haz los números, vive los números, controla los números. Los números se convierten en dinero y éste es el secreto de las empresas que prevalecen.
  2. Lo primero es vender ¡por supuesto! Pero si no sabes administrar nunca cosecharás los frutos de tu labor de venta y el éxito como empresario. Asiste a cursos, lee libros, contrata a un administrador pero nunca dejes las finanzas de tu negocio pendiendo de un hilo. No dudes en contratar o asesorarte de alguien que entienda tu negocio y pueda guiar el dinero hacia el estado de resultados.
  3. Favorece la creación de Flujo de Efectivo vs. Utilidades. Y si, aquí sí te trata de ser “pichicato” Nada daña más a un negocio que el sangrado de las utilidades. Creo firmemente que ésta es la diferencia principal entre un negocio y una empresa. El negociante vende, cobra y se gasta las utilidades. El empresario vende, cobra y reinvierte las utilidades para hacer crecer su negocio.
  4. Trata a tus empleados como si fueras tú. Está demostrado que un empleado bien tratado es muchas veces más productivo que alguien explotado.  No se trata de regalar tu dinero sino de pagar lo justo y con ello atraer a la mejor gente logrando que tus empleados sientan el negocio como suyo. Recuerda que tu empleado es el contacto con tu cliente ¿qué tipo de impresión quieres crear?
  5. No aceptes inversiones de alguien que no comparte tu visión del negocio. Aceptar dinero de alguien que no entiende el negocio o que no espera lo mismo que tú te pone en una situación vulnerable a la hora de tomar decisiones importantes. El respiro del hoy, se convierte en el yugo del mañana cuando no seleccionamos cuidadosamente a nuestros socios.

Recuerda que las mejores ideas perecen no por ser malas o inalcanzables sino por estar mal administradas. Y ante todo, siempre es necesaria una buena dosis de sentido común.

Karla Bayly

3 comments for “Sabiduría Financiera para tu Negocio

  1. noviembre 17, 2009 at 9:53 PM

    Aunque no lo mencionas direcamente, creo que todo lo que has compartido lleva una buena referencia hacia lo escencial que es planificar.

    Mi primera experiencia de negocios fue totalmente desastrosa. Incluso renuncié a mi empleo para ir tras una idea. Sin embargo, me tocó aprender por las malas que la idea, por sí misma, no genera ingresos!

    No teníamos (mi socio y yo) un plan. No teníamos un objetivo claro. Me enfoqué más en disfrutar que tenía “tiempo libre” porque ya no era empleado y nos olvidamos de hacer que funcionara el negocio.

    Creo que esa experiencia me enseñó más que los libros de negocios. O mejor dicho, me hizo ver que algunas de las cosas que uno lee y le recomiendan, tienen una razón!

    Gracias por el excelente post!

  2. admin
    noviembre 18, 2009 at 12:14 AM

    Gracias Víctor. Al igual que tú, yo ya también pasé por la “aleccionadora” experiencia de abrir un negocio y tener que cerrarlo y sí, efectivamente, en mi caso se trató de enamorarme de la idea y dejar a un lado el sentido común y los números. Fue un aprendizaje muy caro, pero quedó para siempre. Saludos!

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