Fíjate en los porcentajes

porcentajeEn el estudio llevado a cabo para comprobar la efectividad de un nuevo fármaco se encontró que:

33% de la población se curó

33% de la población murió

¡El tercer ratón se escapó!

Necesitamos acostumbramos a leer entre líneas. Por cierta aversión matemática preferimos confiar a ciegas cuando nos presentan las cifras en porcentajes y difícilmente cuestionamos lo que nos prometen.

Es así que caemos en la trampa de los “productos maravilla” y, para comprobarlo, toma cualquier revista donde se anuncien productos para acabar con la celulitis o eliminar la calvicie, por ejemplo. Muchos de estos productos prometen 60%, 75% o hasta 90% de efectividad probada en laboratorio. Pero si buscamos las letras pequeñas en el anuncio veremos que la prueba se realizó ¡sólo en 25 mujeres (u hombres)!  Un grupo de control extremadamente pequeño y además no se menciona la edad o raza del grupo prueba y, en cuestiones de cosmética, créeme que esos factores sí hacen una diferencia sobre el resultado que tú o yo podemos obtener del producto.

¿Y en nuestras finanzas personales? ¡Ups! Pues sucede lo mismo. Si ya corriste a las ofertas de enero, te habrás dado cuenta de las ofertas de 40% + 20%  donde nuestra ingrata mente nos avisa que la oferta es del 60% cuando el descuento real es de 52% (ok, sigue siendo buen descuento pero no el que pensábamos ¿verdad?)

El tema se pone más interesante cuando estos porcentajes se convierten en tasas de interés. Imagina que una tarjeta te cobra el 52% de interés y otra te cobra el 60%, por el mismo monto de préstamo vas a terminar pagando diferencias considerables en intereses. O, al contrario, cuando no nos damos cuenta de que nuestra Afore está dando un 1% o 2% de rendimiento por debajo de otras (para ver un ejemplo del impacto que esto tiene da clic aquí). La diferencia en porcentajes se vuelve notoria cuando accedemos a pagar una comisión del 2% en nuestro fondo de inversión porque incluye un seguro de vida que, comparado con comprar el seguro aparte y pagar solo una comisión del 0.75% nos sale carísimo.

Nunca es tarde para ampliar nuestra educación financiera. Poner más atención a las comisiones y rendimientos de nuestro dinero puede hacer la diferencia en el tamaño de nuestra cartera en el futuro y, definitivamente, dejar de comprar “productos maravilla” que no van a volvernos más bellos también.

Creo que debemos buscar  que las diferencias en porcentajes jueguen a nuestro favor. Antes de contratar un préstamo hipotecario, un plan de retiro o educación o comprar un auto nuevo pidamos que nos hagan el cálculo el total de intereses a pagar y tomemos esa cifra como un importante elemento de decisión antes de firmar. ¿Les parece buena idea?

Karla Bayly

4 comments for “Fíjate en los porcentajes

  1. sangarser
    enero 11, 2010 at 10:41 AM

    Me reí mucho con el tercer ratón que se escapó muy bueno. Creo que tocas un tema fundamental con esto de los porcentajes y en todo sentido. Mis experiencias han sido al revés, me he encontrado clientes que me dicen: “Tengo un índice de satisfacción de clientes de 98%”, y están muy contentos, pero no ven el otro 2% de los clientes que pudieran estar comprando 150 o 200 mil pesos al mes – por decir algo – y simplemente los pierden. El otro tema son los “promedios” y no falta el que saca promedio del promedio. Estaría bien que lo tocaras para la próxima

  2. admin
    enero 11, 2010 at 12:01 PM

    🙂
    Claro que sí, los promedios dan pie al “síndrome de la manada”, lo que “en promedio” es bueno para todos, no necesariamente es bueno para mi. Te lo debo. Saludos!

  3. Eugenio
    febrero 2, 2010 at 2:12 PM

    Hola Karla:
    Con eso de los porcentajes me acordé que “según un estudio”, el 93% de las estadísticas son falsas…

  4. admin
    febrero 2, 2010 at 10:58 PM

    Eugenio, así es, con ganas encontramos “cualquier número” ¡Saludos y gracias por comentar!

Comments are closed.