Sombreros para salir de deudas y ganar clientes

sombreroEsta semana el mini galán tuvo a bien avisarme que se inscribió en el show de talentos de la escuela presentando un acto de magia, lo cual me advierte que mientras él será el mago, la mamá será la de la magia para confeccionar un disfraz y preparar los aditamentos del show pues una de las reglas advierte que todo tiene que ser hecho en casa.

Trabajando en el diseño del sombrero de mago recordé el libro de Edward De Bono, Los Seis Sombreros para Pensar y lo útil que es la técnica para encontrar soluciones a los problemas tanto personales como del negocio pues la falta de dinero, ya sea a nivel personal o en la empresa frecuentemente nos “empantana” dándonos la sensación de que no hay salida o forma de resolver el problema que tenemos enfrente.

De Bono, autoridad del pensamiento creativo, sostiene que el éxito que podemos lograr depende de la forma en que pensamos, para demostrarlo creó  el método de los seis sombreros para pensar, el cual sirve para tomar decisiones y explorar nuevas ideas. En Coaching esta técnica (sin sombreros) puede compararse con el cambio de observador y consiste en mirar un mismo problema desde diferentes ángulos y aunque no son exactamente iguales estoy segura que puede ser de gran ayuda.

¿Cómo funciona el  método?

Cuando tenemos un problema tendemos a mezclar hechos, emociones, pensamientos optimistas y/o pesimistas, es decir, creamos una mezcla “explosiva” y eso no nos permite llegar a una solución ¿Te has ido a dormir alguna vez pensando en algo y despiertas tres horas después con la solución? Pues eso pasa porque algunos de los “canales” se duermen y otros siguen funcionando sin interferencia lo que les permite trabajar en paz. La técnica de los sombreros invita a centrarse en un solo enfoque a la vez produciendo ideas.

Sombrero blanco: Trabaja con hechos y números desechando opiniones. Es totalmente neutral. ¿Cuál es el problema? ¿A cuánto asciende la deuda/baja de ventas? ¿Cuánto se necesita?

Sombrero rojo: Recoge sentimientos y nos deja expresar emociones o intuiciones. Este sombrero es magnífico para dar rienda suelta a lo que sentimos sin tener que justificarnos ni dar explicaciones.

Sombrero negro: El color pesimista. Pide tener cuidado y precaución. Responde a ¿qué pasará? ¿Qué puede salir mal en el camino? ¿Cuáles son los riesgos?

Sombrero amarillo: Requiere un enfoque totalmente optimista. Ve las cosas desde un ángulo alegre y despreocupado sin importar que pueda no ser lógico o racional. Nos da permiso de encontrar soluciones “un poco locas” y quién sabe, quizá al final no sean tan locas.

Sombrero verde: Da soluciones creativas a los problemas anticipados por el sombrero negro. Invitar a pensar “fuera de la caja” y funciona porque cuando llegamos a este color ya tuvimos oportunidad de analizar los hechos (blanco), desahogarnos (rojo), ser pesimistas (negro) y pasar por un estado positivo (amarillo) en este momento te sorprenderá las ideas creativas que pueden surgir.

Sombrero azul: Es el conductor a través de la dinámica asegurando que las reglas y el orden se cumplan (ningún sombrero puede invadir a otro). El azul es el color de la autoridad y nos recuerda que tenemos el control de lo que sucede.

Puedes aplicar esta técnica de forma individual, como familia o equipo de trabajo. Si quieres saber más da clic aquí. ¿Tienes alguna idea creativa para elaborar trucos de magia hechos en casa?

Karla Bayly

9 comments for “Sombreros para salir de deudas y ganar clientes

  1. enero 29, 2010 at 10:55 AM

    Mientras no te pase con el disfraz lo que a la mamá del chiste del castor…
    Resulta al salir de la escuela, el niño anuncia a su mamá que, por indicaciones de la maestra, al día siguiente tiene que presentarse disfrazado de castor para participar en la pastorela.
    “¿De castor?, ¿Cuándo se ha visto que aparezcan castores en las pastorelas?”
    “Pues así dijo la maestra, mamá, que tengo que venir vestido de castor.”
    Y la pobre mamá se pasa toda la tarde y noche trabajando en el traje de castor, buscando dibujos, sacando patrones, tomando medidas, y horas en la máquina de coser, para que en la madrugada estuviera listo el traje.
    Y tras ponérselo a su hijo y hacer los últimos pespuntes, el niño se mira al espejo y regocijado exclama: “Ahora sí, puedo cantar ‘Vamos, castores, vamos… vamos a Belén”

  2. enero 29, 2010 at 12:48 PM

    No logre dar clic a la liga. Me pareció sumamente interesante tu publicación.
    Alguna vez participe en un curso de verano, durante una semana disfrazamos a los niños de magos. El sombrero era un plato al que cortábamos el centro, dentro poníamos cartulina (de preferencia negra)enrollada para que hiciera la “copa” del sombrero, lo puedes tapar con otro pedazo de cartulina. El plato lo forrábamos con papel de china negro.
    Los trucos de magia la verdad es que no se me dan, nunca me salen bien.
    Ojala te quede bonito el disfraz y que disfrutes del espectáculo también.
    Saludos.

  3. Hluot Firthunands
    enero 29, 2010 at 1:07 PM

    Hola:

    Creo que yo uso el sombrero blanco y despues me pongo una gorra blanca y despues un paliacate (tipo pirata) blanco…

    Y sobre la magia encontre este link, espero que te sirva:

    http://www.innatia.com/s/c-decora-fiestas-tematicas/a-trucos-de-magia-caseros.html

    Saludos

  4. enero 29, 2010 at 2:01 PM

    Hola Karla!!

    Qué buena herramienta! Muchas gracias por compartirla… y ya veo un par de “issues” dónde la podré aplicar tal cuál…

    Saludos!
    Marco Ayuso

  5. admin
    enero 29, 2010 at 5:55 PM

    Aarón: Si, las mamás solemos caer en esas trampas, para evitarlo ya validé con la escuela y efectivamente, voy por el camino correcto.
    Antonio: Chequé la liga y no tiene problema, también hay suficiente material en la red como para “ensombrerarse” un buen rato aunque definitivamente recomiendo la compra del libro, es material de primera.
    Hluot: Definitivamente estás en el top de lectores de más de un blog. Gracias 🙂
    Marco: A tus órdenes!

  6. Nade
    febrero 2, 2010 at 3:08 PM

    Hola! aquí va un truco que aprendí cuando era pequeña.
    Tienes que meter una botella de refresco (que sea de vidrio la botella!) al congelador por un rato. El truco es: pones una moneda en la boca de la botella (tiene que ser del mismo tamaño que la boca de la botella) pones tus manos alrededor del cuello de la botella, dices las palabras mágicas y la moneda empieza a moverse. Hace mucho que no lo hago, así que tendrían que practicar un poco en casa para asegurarse que funcione 😉

  7. admin
    febrero 2, 2010 at 10:56 PM

    Nade, muchas gracias por el tip 🙂 La logística de la botella congelada se complica por aquello de que estaremos horas en el patio esperando su turno pero no esta de más incluirlo en el repertorio. Ya les platicaré como nos fue y mil gracias de nueva cuenta.

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