El valor de las reglas

reglasUna de las frases de moda es “las reglas se hicieron para romperse” tanto los gurús de negocios que nos incitan a romper los patrones establecidos en la forma de hacer las cosas, como la cultura de autoindulgencia que nos rodea, parece que no hay otra opción sino probar las reglas hasta el límite y, si se puede, romperlas sin más.

Sin embargo, las reglas nos protegen del caos. Saber hacia dónde vamos y lo que tenemos que hacer cumpliendo las reglas nos infunden sentido se seguridad. ¿Qué tanto es tantito? Romper nuestros propósitos, por mínima que sea la desviación, nos convierte en esclavos del mañana, del después, del “para mejor ocasión”. Ninguna meta llega a buen término si el camino está lleno de baches o desviaciones.

Una vez que sabemos a dónde queremos ir, el camino es claro. Cualquier antojo, distracción o retraso no impide llegar en el tiempo y forma a nuestra meta. Nosotros decidimos cuánto tiempo podemos tardar en cumplir nuestro sueño y la importancia que tiene llegar solamente es nuestra responsabilidad.

Podemos si, tomar otros caminos, probar formas diferentes de hacer las cosas, siempre y cuando estamos dispuestos a pagar el costo de no llegar cuando el camino y las reglas lo establecen, esa es la decisión que cada uno de nosotros tiene que asumir.

¿Las reglas? Las establecemos nosotros mismos. Pero para cumplirlas a cabalidad es necesario asegurarnos de que éstas sean claras, objetivas y lo suficientemente flexibles para que podamos adaptarlas a las circunstancias y llegar nuestro fin. Pero una vez que las establecemos, ya sea como líder de las finanzas familiares o como emprendedores en un negocio no podemos dudar en hacerlas cumplir, a pesar del costo en popularidad, cariño o normas sociales o de buena educación, si nos hemos impuesto reglas éstas deben cumplirse en aras de cumplir la meta propuesta.

¿Qué es lo importante? Saber hacia dónde vamos y el camino que es necesario recorrer. Una vez que sabemos lo que deseamos y lo que tenemos que hacer, las reglas se establecen por sí solas. Cumplamos las reglas que nosotros mismos marcamos y seamos fieles a éstas. ¿Quieres ahorrar X cantidad y para hacerlo es necesario cumplir la regla de no gastar en Y? ¡Obedécela! Los “pecadillos”, por pequeños que parezcan, siguen entrando en la categoría de pecados y nos alejan del premio que deseamos alcanzar. Entrenar la voluntad y aprender a obedecer las reglas puede llevarnos a estados de bienestar bastante disfrutables.

No temamos a practicar el autocontrol, a fin de cuentas, si no nos controlamos a nosotros mismos ¿entonces quién?

5 comments for “El valor de las reglas

  1. Hluot Firthunands
    febrero 15, 2010 at 10:55 AM

    Hola:

    Estoy totalmente de acuerdo.

    La frase “las reglas se hicieron para romperse” es incompleta. Las reglas son valiosas en los contextos donde se establecen, fuera del contexto pueden ser un lastre pero en el contexto son veneficas. Las reglas se hicieron para romperse cuando el contexto se modifica, cuando las condiciones en las cuales se establecieron cambia.

    Mientras el contexto siga siendo el mismo, las reglas se deben obedecer y mejorar. Nunca romperse.

    Saludos

  2. febrero 15, 2010 at 1:15 PM

    Concuerdo con ustedes. Las reglas deben romperse cuando hacerlo producirá mejores resultados que respetándolas.

    Esto suele suceder cuando por ejemplo, como dijo Hluot, el contexto cambia y la regla se vuelve obsoleta. La tendencia más fuerte será a seguir respetando la regla porque es la regla y no porque tiene alguna utilidad.

    En otras palabras, rompamos la regla que dice que hay que romper todas las reglas 🙂

  3. admin
    febrero 15, 2010 at 9:38 PM

    Ambos comentarios me encantaron. Gracias Hluot y Víctor por enriquecer el tema!
    Karla

  4. caterina
    mayo 9, 2011 at 8:06 PM

    es una bases de comperses

  5. caterina
    mayo 9, 2011 at 8:06 PM

    un cometedos la codera d

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