Desintégrate y gana dinero

La semana pasada conocí a una empresaria que, a mi parecer, tiene a la gallina de los huevos de oro bajo el brazo. No solo tiene una línea de productos súper interesante sino también las habilidades para venderlos y está a punto de irse a ligas mayores. Según me platica, después de varios años de querer ser todóloga y perder varios contratos ha entendido que necesita enfocarse en lo que ella sabe hacer y subcontratar y pedir ayuda para las actividades que no son su especialidad consumiéndole tiempo y esfuerzo.

¿Suena familiar? Parece que es uno de los “pecadillos” que cometemos cuando iniciamos un negocio. Tratamos de desarrollar el producto o servicio, administrar una oficina, atender clientes, hacer pagos, sacudir los muebles y hasta repartir volantes, todo con tal de no gastar… En términos corporativos, acaparar todas las actividades de la empresa se conoce como integración vertical y la finalidad es aprovechar sinergias y reducir costos. En el caso de un emprendedor no suele ser buena idea pues dedicamos recursos valiosos (nosotros) en actividades que no generan valor.

Lo anterior ocurre porque los conceptos de gasto e inversión son confusos dentro de nuestra cabeza. Creemos que un sillón de piel y enfundarnos en ropa de marca son una inversión en nuestra imagen, pero un asistente bien calificado es un gasto. Cada negocio es diferente y es un error tratar de generalizar que sí y que no es una inversión pero lo que sí podemos hacer para diferenciarlos es preguntarnos ¿Cuánto dinero me va a generar este desembolso o me va a costar este ahorro? Si tu dinero genera dinero, entonces es una inversión, de lo contrario es un gasto.

Para tener un negocio exitoso a veces es necesario compartir el pastel, ya sea con empleados o proveedores. Todo proceso requiere de una curva de aprendizaje, la idea sería no intentar superar nosotros mismos esa curva sino hasta que estemos generando ingresos constantes. En el caso de la empresaria, me comentaba que ha pasado años intentando hacer el diseño de sus productos cuando sus habilidades en el tema son rudimentarias, así que ni con todo el equipo que compró lograba una presentación profesional. En su caso, tratar de “ahorrarse” la iguala de un buen diseñador le salió carísimo.

Mientras escribo este post trato de pensar en alguna empresa multinacional que haya nacido siendo multinacional y totalmente integrada y no puedo pensar en ninguna. Cada negocio exitoso detrás de estas empresas comenzó siendo especializado. Como pequeños empresarios ¿Por qué nos esforzamos en hacernos ricos utilizando un modelo de negocios totalmente integrado?

Karla Bayly

8 comments for “Desintégrate y gana dinero

  1. Pepe
    mayo 3, 2010 at 1:18 PM

    Hola Karla magnífico artículo,me recordó aquello que en tiempos de crisis se le olvida a la gente que es ” lo barato sale caro” y “no hay material ó servicio más caro que el que no existe..”

    Saludos..
    PP

    P.d- Escribí un comentario en un artículo de 2009 sobre ahorro para el retiro y creo que aún no ha habido oportunidad de comentar más al respecto, si se puede que me regales tu punto de vista, sería fffformidable…

  2. admin
    mayo 3, 2010 at 6:09 PM

    Pepe,

    Gracias x el comentario, me gusta la frase “no hay material ó servicio más caro que el que no existe..” Creo que olvidamos con frecuencia lo importante que es enfocarnos en nuestro “core”. Voy a buscar tu comentario en la otra entrada para responderlo. Saludos!

  3. mayo 3, 2010 at 8:00 PM

    Wow super interesante… tomo nota =D

    El punto es que el pagarle a alguien de manera fija nos produce problemas, pero también es dificil entender que no puedes ser vendedor y producir al mismo tiempo

  4. mayo 3, 2010 at 8:02 PM

    ¡Muy buenas noches!

    La cultura del hombre (o mujer) hecho a si mismo no es una que este muy extendida en México. Se es más fatalista y se tiene una mentalidad de no esforzarse porque se puede fallar.

    En cuanto a ese temor, basta con recordar a Edison quién tras varios cientos de fracasos, por fin dió con el material que sirviera como filamento para la bombilla. Al preguntarle que sentía al haber fracasado tantas veces, contesto
    -No fracase, solo encontre mil maneras con las cuales no funciona una bombilla.

    ¡Saludos desde Ensenada!

  5. mayo 3, 2010 at 8:26 PM

    Sé de lo que hablas! Es complicadísimo también conseguir los compañeros de aventuras que estén dispuestos a arriesgarse en un negocio en pañales. Ese es parte del reto porque el recurso humano es de lo más complicado…

  6. JC
    mayo 6, 2010 at 9:15 PM

    Importantisimo identificar en que negocio nos encontramos. En la licenciatura tuve un texto cuyo prologo comentaba de una empresa ferroviaria de Estados Unidos que se fue a la quiebra cuando la transportacion por avion empezo a hacerse accesible a las masas. El error de la empresa fue que no reconocio que su negocio no era “el transporte por tren”, sino simplemente “la transportacion”. Todo lo contrario es lo que sucede con Levis, Furor, etc. Ellos no confeccionan las prendas que venden, recurren a maquiladoras en Asia o Latinoamerica, que les venden prendas a bajo costo y ellos solo se dedican a comercializar su marca. Acer no fabrica sus computadoras. Apple no construye sus ipods. Increible pero cierto. Inteligentisima forma de hacerse de dinero sin dolor.

  7. Pavlov
    septiembre 29, 2010 at 7:04 PM

    Ahora entiendo a un zapatero que durante muchos años fué director de una fábrica, de la cuál se independiza y forma su nuevo negocio, el cuál solo comercializa su marca, para ello tiene proveedores que le surte de todo. Él solo comercializa, cobra, gana y paga…

    La clave: SE DES INCORPORO.

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