No te preocupes, mejor ocúpate

No te preocupes, ocúpateHay días en que no se antoja salir de la cama. Basta solo escuchar las noticias o leer las actualizaciones de Twitter ¡el mundo se acaba! Y si a eso le añades que llegó el estado de cuenta de tu tarjeta de crédito y que tu cliente más confiable está retrasado con sus pagos… lo mejor sería escondernos bajo las cobijas con una buena provisión de comida prohibida por la SEP.

Sin embargo, instalarnos el “modo quejumbroso” no nos va a llevar a ningún sitio. La energía que dedicamos a lamentarnos por las cosas que nos suceden es igual de buena si la utilizamos para hacer que suceda lo que nosotros deseamos.

Olvídate “El Secreto” Conseguir la foto de un diputado honesto e inteligente o desear con toda mi alma el repunte de los mercados financieros no va a funcionar. Lo que sí va a funcionar es cambiar la forma en que veo las cosas y trabajar en lo que yo puedo cambiar. Al igual que un jugador profesional en Las Vegas, se trata de encontrar aquellas apuestas en donde tenemos mayor probabilidad de éxito.

Para comenzar esta semana y a punto de iniciar un nuevo mes, te invito a hacer el siguiente ejercicio:

-Reconoce el terreno: Haz una lista de todas las cosas que te preocupan. No omitas nada, incluso si sufres de insomnio por las obras inconclusas del bicentenario.

-Elimina los obstáculos: Usando la primera lista, elimina todas aquellas preocupaciones en las que no hay absolutamente nada que puedas hacer para solucionar (yo ya quité de la mía lo poco que van a aprovechar los diputados sus Ipads). Dile adiós a las preocupaciones que no están dentro de tu ámbito de influencia.

-Traza la ruta: Analiza tus preocupaciones controlables, es decir, aquellas que pueden dejar de serlo si tú decides hacer algo al respecto. Crea una nueva lista y coloca hasta arriba aquellas cosas que puedes cambiar de inmediato o donde tienes mayores probabilidades de éxito.

-Crea un plan de acción: Para cada a-punto-de-no-ser-preocupación escribe al menos tres acciones que vas a realizar. Asigna una fecha de cumplimiento y el premio que te darás por haber logrado tacharla de la lista de preocupaciones. Ordena actividades de acuerdo a su fecha de cumplimiento (puedes utilizar una hoja en blanco, tu agenda e incluso Project si la meticulosidad es lo tuyo). Reemplaza tu tablero de corcho con fotos “energizadas” que hiciste cuando viste la película de “El Secreto” por tu plan de trabajo y mantenlo a la vista.

-A trabajar: ¡Muévete! Pasa de la preocupación a la ocupación. Levanta la cobija, tira la comida chatarra (haciendo feliz al Secretario Lujambio y a tu nutriólogo) y dedica tu tiempo y energías a realizar las actividades que planeaste. Cuando llegue el próximo temblor, huracán, inundación renuncia a ser uno de los damnificados que se sientan en la cuneta a esperar ayuda del gobierno, mejor sé de aquellos que las cámaras captan recogiendo materiales para reconstruir su vida.

Soltar aquello que yo no puedo cambiar y tomar el control de las cosas que nos preocupan es la mejor y más rápida forma de llegar a nuestro destino.

Karla Bayly

6 comments for “No te preocupes, mejor ocúpate

  1. ANA
    agosto 30, 2010 at 3:28 PM

    Me gustó mucho!!! gracias por estos sencillos y prácticos tips. Saludos!!

  2. agosto 30, 2010 at 9:09 PM

    BUE NI SI MO! Gracias!
    De repente me pongo así super aprehensiva y siento que tengo que hacer algo, esto me puede ayudar un montón =D

  3. sangarser
    agosto 31, 2010 at 1:49 AM

    Gracias…

  4. agosto 31, 2010 at 9:25 AM

    Muy bueno, Karla. Efectivamente no vale la pena desperdiciar nuestro tiempo y esfuerzo en temas sobre los cuales no tenemos control y más bien trabajar enfocados en lo que está a nuestro alcance.

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