Control de Compras Impulsivas 1: Crea tu propia Moneda

Frenar compras impulsivasLas compras no planeadas pueden convertirse en grandes baches para nuestra salud financiera. Si con frecuencia encuentras que el dinero  no te rinde y al mirar los estados de cuenta de tus tarjetas encuentras varios (si no es que muchos) cargos desconocidos que parecen insignificantes pero que sumados representan una cantidad considerable, tal vez seas una víctima de las compras por impulso.

Lograr unas finanzas sanas puede ser más sencillo de lo que imaginas. Para poner freno a las fugas en tu cartera puedo recomendarte algo que a mí me funciona a las mil maravillas y consiste en crear tu propio tipo de cambio.

Así es, a menos que seas casabolsero o te dediques al comercio internacional, deja de preocuparte por el IPC, el Dow Jones o el precio del Dólar y crea tus propias monedas asignando un valor a los gastos que realizas de forma recurrente (renta, escuelas, mensualidad del auto, etc.) De ahora en adelante esos rubros serán tus tipos de cambio y las monedas de tu muy personal economía. Al fin y al cabo, las finanzas personales son personales ¿o no?

En mi caso, las “monedas” se llaman: Hipoteca ($XX,XXX) , Colegiatura ($X,XXX), Tanque de Gasolina  ($XXX) y Café del día ($XX). Sé que suena un poco loco, pero funcionan a las mil maravillas cada vez que estoy a punto de sacar la tarjeta o un billete de mi cartera.

Lo único que tengo que hacer cuando se me atraviesa algo bonito, es comparar el precio de mi próxima compra contra mis monedas y así un par de zapatos que equivale a una colegiatura de primaria se vuelve prohibitivo y es una súper oferta cuando no rebasa dos tanques de gasolina.

Conocer la proporción del ingreso que se destina a rubros que cubren nuestras necesidades básicas nos hace valorar cada Peso (Dólar o Euro) que desviamos hacia lo que no es indispensable, de tal manera que somos proclives a frenar la compra y asignar ese dinero hacia metas financieras de mayor impacto.

Hace tiempo alguien me compartió una frase que considero de primeros auxilios y dice: “Ante la duda, frena” Este método nos da la capacidad de realizar una comparación rápida en el momento de compra mientras asigna un costo de oportunidad al impulso que representa ese gasto no planeado (¿zapatos o colegiaturas?) evitando así muchos de estos pequeños descalabros.

Frenar y detenernos un instante antes de dar ese peligroso acelerón (o tarjetazo) salva incontables impulsos gastalones y conforme lo practicamos se convierte en un hábito inconsciente. ¿El resultado? Estados de cuenta que nunca pasan de una hoja y billetes que jamás desaparecerán misteriosamente de tu cartera. ¿Te animas a intentarlo?

Próximamente “Control de compras impulsivas 2”

Si quieres saber más sobre compras impulsivas da clic aquí y también aquí.

Karla Bayly

6 comments for “Control de Compras Impulsivas 1: Crea tu propia Moneda

  1. septiembre 28, 2010 at 10:57 AM

    Hola Karla,

    ¡Qué interesante! Nunca me imaginé ese ejercicio y sin embargo se lee muy útil, en mi caso aplico la técnica de los siete días y me funciona a la perfección, si veo algo, pero no estaba pensado en adquirir me espero siete días si aún sigo pensando en eso entonces lo compro, pero si han pasado siete días y ya no lo pienso es por algo ¿no?

    Así he logrado reducir muchas compras innecesarias, pero lamentablemente aún no me saco el iPad de la cabeza, así que igual conjunto con la técnica que nos brindas hoy, pensando que son unas 2 rentas o una mensualidad del carro, no sé.

    Mil gracias y felicidades por esta primera entrega del control de compras impulsivas.

    Saludos

    Omar Carreño

  2. septiembre 28, 2010 at 12:07 PM

    es buenísima la técnica yo la uso y ya la usa el macho alfa, nuestras monedas se llaman: alquiler, internet y días de comida (ojalá pronto hagamos cambio de moneda de alquiler a hipoteca, pero eso en unos años) y funciona, porque te ayuda a dimensionar: quiero un celular nuevo marca carísimo, mmmh… cuesta dos meses de alquiler, mejor no

    tomaré nota del otro tip de esperar para comprar las cosas que realmente necesitas (yo ‘necesito’ una Kindle U_U)

  3. septiembre 28, 2010 at 6:38 PM

    Hola Karla!!

    Me encantó la idea de nuestro propio tipo de cambio. Personalmente, algo que me ha servido mucho para controlar esos gastos o compras de impulso es, como dices, frenar, y analizar si esos pocos (o algunas veces muchos) y la satisfacción momentánea o instantánea, justifican o tienen mayor peso que un beneficio u objetivo a largo plazo.

    Por ejemplo, algo normal dentro de mi presupuesto son unos 3 ó 4 tés chai en starbucks, a la semana. Me encantan, me los gano y los pago sin ningún problema, pero un ejercicio que estoy haciendo en este momento es “sacrificar” mis tés y ahorrar ese presupuesto para una compra que quiero hacer a principios de año. Y no es que no lo pueda pagar y que tenga que apretarme el cinturón, pero me está sirviendo mucho de entrenamiento mental para vencer mi “yo” consumista y practicar para darle siempre más peso a un gran objetivo futuro que a algo inmediato e instantáneo.

    Saludos!
    Marco Ayuso

  4. admin
    septiembre 28, 2010 at 9:27 PM

    Gracias por los comentarios! Definitivamente, nada como tomar un respiro antes de sacar la cartera. Ya sea ir a dar una vuelta, esperar algunos días o compararlo con nuestra propia moneda. Me gusta el Ipad, pero cada vez que la convierto en colegiaturas y le sumo los tanques de gasolina de la conexión a internet (porque si no que chiste) salgo huyendo de la tienda. Tal vez cuando logre convencerme de que usarla me traerá dinero de regreso… ¿tienen alguna idea?

    Saludos!!

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