El reloj del abuelo no es tu único activo
septiembre 10, 2010 por Karla Bayly
Escrito en Salud Financiera
Cuando expongo frente a un grupo el tema de riqueza éste se relaciona inmediatamente con dinero, lo cual es natural pues después de todo, hemos sido inculcados a medir la felicidad en términos monetarios.
Vayamos un paso más adelante. Cuando llega Septiembre y los “expertos” en finanzas personales comenzamos a ponernos necios con que hagas tu testamento y así aproveches los descuentos que ofrecen los notarios, la defensa natural tiene un ancla muy simple: “no tengo nada que heredar”, así que irás por la vida esperando a volverte rico para comenzar a pensar en un testamento.
Pero ¿y si tu mayor activo no es el dinero ni las propiedades sino las personas que amas? Porque aunque dice la canción que “nada te llevarás cuando te vayas” tal vez tengamos que pensar en las personas que nos importan y los problemas que causaremos cuando tengan que entablar batallas campales para decidir quién tiene derecho a quedarse con tu Ipad, el primo que te prestó para comprarla o tu abuelita que lo usará como porta papeles.
Expresar tu voluntad de forma que no existan malos entendidos mediante un testamento facilitará la vida a quienes quedan con vida (valga la redundancia). Si tienes hijos menores de edad tienes la facultad de elegir quién administrará lo mucho o poco que les dejes en lugar de dejarlo a la suerte, la suerte de quien gane la pelea. Desagradable ¿no te parece?
¿Y si no soy yo quien entrega el equipo?
Uff, nada más delicado que pedir a tus padres o tu pareja que pongan sus asuntos en orden. Iniciar este tipo de conversación en una cultura llena de tabús para hablar de muerte y de dinero puede convertirte en protagonista de película de Alfred Hitchcock (el personaje malvado, por supuesto) Sin embargo, a menos que desees pasar un par de años en los juzgados peleando un intestado y trabajando para enviar de vacaciones a la familia, pero la de tu abogado, es necesario armarse de valor y tener claro que:
-El hecho de que alguien haga su testamento no te confiere propiedad sobre sus bienes y/o que la posición de heredero no tiene que darte obligaciones ni condicionarte a nada (eso es argumento telenovelero)
-El testamento debe ser visto como un acto de amor y de confianza. Porque me importas deseo evitarte problemas en el futuro / porque confío en ti estoy entregándote mi legado.
-Solicitar a otra persona que acuda al notario debe basarse en el deseo de evitar problemas innecesarios en el futuro. No como el termómetro de la salud financiera de alguien o saber si nos conviene portarnos bien con esa persona.
-En pareja y en familia, hablar de dinero y de metas a futuro es la mejor forma de entablar una sana relación con el dinero. Dar el primer paso cuesta trabajo, llegar a la meta les dará la mayor de las satisfacciones.
Karla Bayly




Nosotros estamos pasando algo así con la abuela, tiene su dinerín ahorrado, pero a mi mamá le preocupan mas dos o tres buitres que andan por ahí, la abuela no quiere hacer testamento, así que mi mamá ya está en plan de: ‘cuando suceda, vamos por palomitas, refresco y nachos y nos sentamos a ver el espectáculo’ =(
Muy interesante, sin embargo me gustaría que abundaras en el tema de como medir la riqueza, trabajando en finanzas me he dado cuenta de que la riqueza es un tema muy relativo, alguien comentó alguna vez que podías medir que tan rico eres de acuerdo a la cantidad de tiempo que podrías vivir sin trabajar, si el día de hoy perdieras tu empleo, del mismo modo no precisamente producir dinero te lleva a ser rico si estimamos tu calidad de vida, de acuerdo al famoso dicho de que no es rico el que tiene mucho sino el que necesita poco. Ahora bien, los grandes magnates que tan ricos son, si el dinero que tienen es financiado o más aún, del dinero que tienen cuanto es para los empleados, los pasivos etc. y cuanto es lo que en realidad tienen para ellos si dedicaran su vida solo a gastarlo. En fin analizar todo esto nos lleva a ver las finanzas de otra forma no crees?
Carlos, bien lo dices, el tema de la riqueza es relativo. Cada quien lo entiende diferente y establecer una medida única y universal sería una labor titánica e inservible. Lo mejor es trabajar en lo que significa para cada uno de nosotros ¿no lo crees?
Sandy, hay una película buenísima sobre la vida de Leon Tolstoi que ilustra el tema a las mil maravillas. La pelea por el legado es tan fuerte entre la esposa y el aprendriz que el pobre hombre, muy enfermo, mejor se escapa y termina muriéndose en una estación de tren. Definitivamente nada como dejar las cosas muy claras.