Un cuento sobre aceitunas y la importancia de aterrizar los sueños
septiembre 8, 2010 por Karla Bayly
Escrito en Salud Financiera
Hoy voy a tomar prestado el primer post del blog “El Morral de las Aceitunas” porque tiene un cuento que me encanta y estoy segura que a ustedes también les gustará:
Alguna vez escuche de niño un cuento acerca de una pareja de campesinos que siembra su primer olivo. Una vez sembrado el campesino llega a su casa a cenar, la esposa, como todas las noches, le sirve su acostumbrado caldo, su hija, como todas las noches, lo acompaña a su lado en silencio.
- Viejo, hoy recordé aquellas aceitunas en vino que hacía mi madre. Cuando el olivo comience a darnos frutos, podría hacer unas cuantas.- Comentó la esposa lanzando un suspiro.
- ¡Haremos todas! Si que eran gloriosas las aceitunas de mi suegra.
- Si, le mandaremos un bote a todos nuestros vecinos.- Sonrió la esposa.
Un brillo salto en las pupilas del campesino y con asomo de avaricia, y reclamó:
-¿Estás loca?, ¡las venderemos!, que no somos millonarios para estar regalando nuestro trabajo a esos gorrones.
- Siempre nos han ayudado, y seguramente comprarán nuestros frascos.- apuntó la campesina acariciándole el cabello a su hija.
- ¡Al pueblo, al pueblo! Las venderemos en el pueblo – dijo molesto el campesino, sacudiendo del hombro a la niña.
Lanzó un suspiro la esposa y mirando a su hija le dijo:
- Sacaremos como 100 botes, a 25 pesos ganaríamos 2,500 extras. Ahora sí que tendrás que estudiar tus matemáticas para que no te vean la cara – y le dio un pequeño tirón de la oreja.
- Bueno, tu madre si que es mala para eso del dinero, por lo menos los venderás a 100 pesos – y le propinó un coscorrón a la niña.
- ¡Cien pesos! No venderás nada, tendrás que darlos a no más de 35 pesos – dándole un jalón de orejas.
- ¡A cien pesos dije! Y si le haces caso a tu madre estarás castigada un mes- Advirtió el campesino a su hija, repasándole un coscorrón más para dejar firme su palabra.
- … pero si…- apenas logró pronunciar en su defensa la niña.
- ¡No le discutas a tu padre!- gritó la madre.
- ¡Vete a tu cuarto!, estás castigada hasta mañana- sentenció su padre.
Cabizbaja se retiró la niña a su cuarto y en la noche hizo añicos el olivo.
La reflexión del autor de este blog no puede ser más exacta: “Los seres humanos somos propensos a crearnos ilusiones debido a una acción nueva que hemos realizado. Compramos un boleto de lotería y lo inmediatamente lógico es maquinar que hacer con el dinero del premio. Se confunden fácilmente las ilusiones con la planeación, revolvemos los deseos con las metas, y sobre todo obviamos toda la educación que necesitamos para alcanzar nuestros objetivos. Ante todo este arrebato de ilusiones, desorden, indisciplina y avaricia, siempre aparece una Aceitunita que nos boicotea nuestros esfuerzos”.
No hay mucho que agregar sino preguntarnos ¿Cuántas veces firmamos una tarjeta pensando en la comisión de ventas que no llegó, el aumento de sueldo que resultó ínfimo o la herencia de la tía Prudencia que terminó en las garras de los niños del orfanato? (Por cierto, Septiembre es el mes del testamento ¿ya hiciste el tuyo?)
La vida se construye a través de sueños, pero para que éstos se realicen es necesario anclarlos y trabajar por ellos, de lo contrario, el primer viento que sople puede llevarlos lejos. ¿Qué estás haciendo hoy para que tus sueños se conviertan en realidad?
Karla Bayly



Trabajando…
(y dejar el despacho de diseño solo como pasatiempo jaja)
pero si, es facilísimo perderse en las ilusiones y los sueños guajiros, mientras tanto yo sigo esperando que crezcan mis tomatitos cherry para hacerme millonaria
No sólo es fácil perder el rumbo, sino que muchas veces tomamos decisiones fundamentadas en esas ilusiones que nos hacen retroceder parte de lo que habíamos avanzando en nuestras finanzas y cuestionarnos la efectividad del planeamiento. Si planeamos es porque tenemos objetivos. En lugar de dejarnos llevar por la ilusión, organicémonos y adaptemos nuestros objetivos.
je, je,…. este cuento se los voy a contar a mis alumnos (soy Profesora), pero no voy a contarles el final, sino que ellos lo cambien y a ver qué puntos de vista dan ellos.
gracias.