Cuatro principios del dar

Micropréstramos KivaDicen que el dinero atrae al dinero, que para recibir hay que dar, que la abundancia llega vía la caridad… no puedo probar ninguna de las anteriores, pero sí puedo hacer mías las palabras de la Madre Teresa de Calcuta que decía algo así como “todos damos desde la egoísta necesidad de sentirnos bien con nosotros mismos” Cada vez que ayudo a alguien, sea a través de este blog o vía mi dinero, no puedo negarlo, me siento bien.

Sin embargo hay que saber dar. Hace poco, cansada de abrir mi cartera una y otra vez escribí acerca de ello en el blog de Dinero Inteligente. A raíz del post invitado de Ana en donde alguien preguntaba cómo elegir a quien dar, reflexioné un poco sobre lo que he aprendido de la caridad. Lo comparto aquí:

1. La constancia es la base del éxito. En mi primera experiencia de gran escala logramos llevar una gran cantidad de cobijas a una casa hogar, inútiles ante la verdadera necesidad: una dotación de vitaminas infantiles que mí ahora cuñada había conseguido y cuya necesidad era evidente.  Desafortunadamente la dotación no iba a durar más allá de un mes. La vitaminas eran bastante caras para seguirlas pagando de nuestra bolsa y la labor de reunir fondos había sido tan titánica que, en ese momento, era imposible pensar en volverla sistemática.

2. Primero las obligaciones, luego la caridad. Conocí a una dama cuyo mayor sueño era dejar a sus hijos, que entonces no llegaban a los cinco años, para ir como misionera al África… o sea ¿cómo? Respeto el sueño pero no lo entiendo. Creo que lo mejor es ayudar a los demás una vez que hemos cumplido con nuestras obligaciones, léase familia, casa, trabajo, etc.,  en el orden que cada uno de nosotros las haya acomodado.

3. Las buenas intenciones van de la mano de la capacidad. El peor comité del que he sido parte fue uno donde perdíamos mañanas enteras tratando de organizarnos y delegar funciones. Después de mucho café y mucho compartir no logramos ayudar a nadie. Por el contrario, tuve la suerte de apoyar durante algunos años a una red que se encargaba de la alimentación de todos los niños de una casa hogar. Requería de mi esfuerzo, mi dinero y mi tiempo.  Durante el periodo que apoyé lo hice con el gusto y la convicción de saber que formaba parte de un esfuerzo constante y bien organizado.

4. Hay que conocer la causa y estar comprometida con ella. La mejor anécdota llegó como petición vía correo electrónico para comprar donas y apoyar así a una fundación (cuyo nombre y propósito no venían incluidos en la solicitud) La decliné pues no consideré que las capas de grasa en mi cadera pudieran ser de gran utilidad.  En otra ocasión, participé dando cursos de finanzas sin cobrar honorarios. El éxito fue palpable y se logró reunir una cantidad considerable. Cuando pregunté el destino de los fondos la respuesta fue tan linda y tan inútil, desde mi punto de vista, que me rompió el corazón.

No, ya no me inviten por favor pues este año no participaré en rifas, recolecciones culposas de ropa y juguetes ni esfuerzos aislados por ayudar sólo un día. Uno de mis propósitos de este año es apoyar de forma constante a una causa cuyo profesionalismo y transparencia aseguren el mejor uso de los recursos obtenidos y cuyo destinatario final sean todos esos niños que necesitan familia y educación. Gracias a Isela de El Peso Nuestro conocí a la fundación KIVA, que otorga micropréstamos a mujeres permitiéndoles ser sustento para sus familias además de alejarles de los préstamos con intereses impagalbes (los cuales detesto por cierto)

¡Primer propósito de año nuevo con palomita!

Karla Bayly

7 comments for “Cuatro principios del dar

  1. At
    enero 5, 2011 at 10:39 AM

    Saludos.
    Soy lector asíduo esde la semana pasada, pero no había escrito. Ví tu libro en la librería y a raíz de eso dí con el blog. Excelente artículo, sobretodo porque muchas veces en “dar” y “ayudar” se nos va mucho dinero y resulta que es para nada.

    Saludos Regios!!

  2. enero 5, 2011 at 1:00 PM

    Poder ayudar a alguien y poner nuestro granito de arena en algo en lo que creemos, es una de las cosas más satisfactorias que uno puede hacer en la vida. Yo sí creo que lo que aportamos al mundo, de manera desinteresada, se nos regresa con creces.

    Felicidades por la decisión y por el propósito con palomita.

  3. enero 11, 2011 at 12:03 PM

    Este es uno de los temas que hacen que mi cabeza se caliente por la confusión y contradicciones que me causa. Aunque aún no tengo las fuerzas para negarme siempre a cooperar con esas causas ajenas y muchas veces sospechosas, estoy convencido de que dar a alguien una moneda en la calle no mejora en absoluto su vida y probablemente termine ocasionando lo contrario (hacerle pensar que es una buena forma de obtener ingresos). Creo que el único ‘beneficio’ real de esta práctica es acallar el remordimiento temporal que sentimos cuando rechazamos alguna solicitud de ayuda. Particularmente me declaro enemigo del sacrificio. Si se quiere ayudar a otros, debe hacerse de una forma planeada, sistemática y por convicción. Respecto a las personas que andan por las calles pidiendo ayuda creo que la solución para ellos es enseñarles a obtener sus recursos dando algo de valor a cambio. No es algo sencillo lo se. Pero bien valdría la pena intentarlo.

  4. admin
    enero 11, 2011 at 12:39 PM

    Así es Jesús. más que ayudar un día tenemos que ayudar para siempre y la mejor forma de hacerlo es ayudar a las personas a ganarse la vida por sí mismas sin depender de las monedas que tranquilizan nuestra conciencia. Saludos!

  5. enero 23, 2011 at 8:54 PM

    Hola Karla.
    Justo conversaba sobre ese tema con alguien, pues efectivamente a veces uno tiene las mejores intenciones de colaborar, pero ese aporte (que seguramente significa un gran sacrificio) queda desaparecido y nunca nos enteramos de qué pasó con él.
    Una persona que tenga la posición de hacerlo, como bien aclaras en el post, debe buscar la manera de dar. Quizá sea a través de dinero, de trabajo voluntario, de dictado de cursos para personas que lo requieren. En fin, las formas de lograrlo abundan.
    Te felicito por haber encontrado el camino para hacer tu aporte. Y estoy seguro que Kiva verá grandes beneficios al contar con tu apoyo. Ojalá que haya updates de este post para saber cómo te va resultando esta nueva misión.

  6. Fernando Benavides
    abril 2, 2012 at 11:12 PM

    Karla Bayly,

    Excelente aporte, ya que nos inspira para que nazca de nosotros el privilegio de DAR y suplir las VERDADERAS necesidades en las personas que SI lo necesitan.

Comments are closed.