Lo quiero… ¡y lo quiero ya!

la virtud mas bonita es la paciencia¿Has copiado alguna vez en un examen? Yo sí. Recuerdo un examen de cálculo donde más allá de mi inhabilidad para entender la razón de ser de los límites y derivadas (sigo sin entenderlo) sucumbí a la tentación de recurrir a mi mirada láser y copiar las respuestas de opción múltiple del matado del salón… sin darme cuenta de que él tenía un tipo diferente de examen. Obviamente reprobé.

Además de la tristeza y el gasto de repetir el curso, he tenido que vivir pensando en que yo sabía suficientes fórmulas como para haber obtenido un 70 (nada grandioso pero lo suficiente para no perder otros seis meses de mi vida en un tema tan aburrido). Cuando repetí la materia volví a copiarle al matado, pero esta vez no en el examen sino su forma de estudiar: cuando subíamos al camioncito que nos llevaba al metro, el interfecto sacaba su libro y resolvía ejercicios por 20 minutos. Nada del otro mundo, ninguna noche de desvelos, lápiz y papel reciclado en el tráfico y al final una buena calificación aprobatoria sin sobresaltos.

¿Cuántas veces intentamos copiar a lo que hacen o tienen otras personas pero no estamos dispuestos a vivir el proceso que ellos vivieron para lograrlo? Llega el vecino en un auto/traje/gadget nuevo y corremos a comprar uno igual aunque le firmemos un pagaré al mismísimo diablo. Una voz en “off” nos seduce desde el televisor y salimos despavoridos a la venta nocturna a comprar lo que alguien, sin conocernos, nos asegura que necesitamos.

¿Cuántas veces dejamos de apreciar lo que tenemos (o sabemos) por perseguir lo que tiene alguien más? Cuando deseamos algo que otros tienen tal vez valdría la pena indagar sobre el precio que han pagado por ello (y no me refiero al precio en la tienda ¿eh?), saber si estamos dispuestos a sacrificar otras cosas para pagar el objeto del deseo o si podríamos vivir con el acoso de los cobradores, quizá tener “eso” signifique trabajar mucho más de lo que hacemos hoy y olvidarnos del tiempo libre, ocio y convivencia con la familia.

Andrés Panasiuk toca el tema en su libro “¿Cómo llego a fin de mes?” de forma magistral cuando habla de la diferencia entre conformarnos (o ser mediocres) y estar contentos con lo que tenemos. Conformarnos significaría dejar de desear mientras que estar contentos tiene que ver con apreciar lo que tenemos y trabajar por aquello que deseamos (copiar en un examen no significar trabajar por la calificación, lección aprendida). ¿Y cuando lo quiero ya? Recuerda que la virtud más bonita es la paciencia.

¡Que tengas excelente fin de semana!

Karla Bayly

8 comments for “Lo quiero… ¡y lo quiero ya!

  1. enero 28, 2011 at 8:14 AM

    Qué difícil pero qué cierto: la paciencia cuesta desarrollarla pero al final trae buenos resultados.

  2. enero 28, 2011 at 11:20 AM

    Hola Karla, muy pocas veces nos ponemos a pensar cómo le hacen los demás para obtener lo que tienen. Nosotros sólo vemos el resultado, la culminación. Lo que no pensamos tampoco es que, si nosotros hiciéramos lo mismo para obtener algo, tal vez NOS IRÍA MUCHO MEJOR, nunca se sabe!
    Muy atinada reflexión
    Saludos!

  3. enero 28, 2011 at 11:36 AM

    de acuerdo! no es lo mismo ser mediocre que ser feliz y agradecido con lo que tienes =P

  4. damian
    enero 28, 2011 at 4:30 PM

    jeje me paso una situacion similar karla, por ejemplo, en un examen de ecuaciones diferenciales en el tercer semestre de la carrera que tome de electronica, habia un problema de matematicas, que me haria definir si paso o no paso ese mes, al lado derecho tenia a micompañero que tenia una respuesta similar pero con otro procedimiento diferente y al lado izquierdo otro compañero que tenia la misma repsuesta que yo pero con un cais igual, que decidi quedamer con el procedimiento que hice para mi sorpresa el compañero del lado izquierdo copio lo que habia hecho y ambos teniamos mal la respuesta, je como uno dice con “cosas de la vidad” pero en fin logre pasar la materia aunque si se me hizo ironico el pensar la tentacion de copiar al de la derecha

  5. at
    enero 28, 2011 at 7:24 PM

    Excelente post… eso del “precio que han pagado por algo”, es muy cierto. No todo lo que brilla es oro y n sabemos cuánto sudor (o dolor) pasa lguien para conseguir cualquier cosa.

    Fíjate que precisamente acabo de comprar ese libro, “Cómo llegar a fin de mes” (estaba a 49 pesos!!!), y no lo he leído, apenas voy en el Prólogo… le meteré más recio.. jejeje

    Saludos Regios

  6. enero 31, 2011 at 10:26 AM

    Es cierto, Karla. Solemos querer lo mejor y alcanzarlo con el menor nivel de esfuerzo. Pero, ¡qué gratificante es cuando la luchamos!
    Yo creo que vivimos en una época en la que siempre vamos a querer más… y lo vamos a querer hoy, además! Solamente conociéndonos y mostrando disciplina podremos encaminarnos y trabajar con miras a un objetivo… y al final disfrutar cuando vemos que lo hemos alcanzado.

  7. admin
    enero 31, 2011 at 11:16 AM

    Yo también lo compré a $49 y, honestamente, creo que le quedé a deber al autor 🙂

    Gracias a todos por comentar y pues ¡a trabajar en nuestra visión de largo plazo! Saludos 🙂

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