Hay de pérdidas a pérdidas

perdi anillo de compromisoEl porque y las circunstancias son lo de menos, lo único que puedo recodar es el tintineo de algo que cayó de mi bolsa e inició su recorrido cuesta abajo. En ese momento no me percaté de que mi anillo de compromiso se alejaba de mí para siempre, así que continué con mi camino hasta que más tarde me dí cuenta de lo que había pasado. Como podrán imaginar, estoy triste, más allá de los ahorros del hombre guapo, ese anillo es el símbolo y recuerdo de muchas cosas bellas.

Reconstruí el evento tantas veces que terminé soñando en encontrarlo en una casa de empeño. Si, sé que es una locura pero así funciona el subconsciente y cuando el instinto manda hay que hacerle caso, digo yo. Así que rauda, loca y veloz me apersoné en el establecimiento más cercano a donde perdí mi anillo para encontrarme con un sueño no cumplido pero también con otra sorpresa: la cantidad de cosas que las personas empeñan y ya no recuperan.

Mientras veía el aparador imaginaba la historia detrás de cada Iphone, Ipad y Blackberry que convivían con videojuegos y otros gadgets. Las joyas de hoy ya no son de oro, son de plástico y cobre. Mi mente algo loca pero aún con capacidad matemática se aprestó a calcular cuánto habrían pagado los antiguos dueños por esos objetos de deseo, la satisfacción de tenerlos y la angustia de perderlos por solo una fracción de lo pagado. Muchos de esos aparatos parecían confesar haber sido comprados en tiendas aboneras y tener a sus dueños aún esclavos de los pagos chiquitos.

Entrar a la casa de empeño me ayudo a poner mi pérdida en perspectiva. Perdí algo que aprecio mucho pero afortunadamente no fue para aliviar otra necesidad. Ojalá que mi pérdida pueda aliviar la necesidad de alguien más.

Mientras tanto, sirva la anécdota para reflexionar: Si has pagado por algo y terminas deshaciéndote de ello por una quinta parte de su valor, tal vez estés comprando cosas por encima de tu verdadera capacidad económica. En muchos de los casos, las personas arriesgaron su biennestar económico por cosas absolutamente innecesarias, carencias imaginarias. Dice alguien en Twitter que hay que ceder a la presión social…¿Ustedes que opinan?

Karla Bayly

Pd. Si saben de alguien que haya encontrado un anillo tirado en la calle, díganle por favor que hay alguien con muchas ganas de recuperarlo.

13 comments for “Hay de pérdidas a pérdidas

  1. febrero 18, 2011 at 12:42 PM

    =( que feo lo de tu anillo de compromiso, pero es solo un objeto y como dices no dependes de él para comer.

  2. ANA JULIETA
    febrero 18, 2011 at 1:35 PM

    Querida Karla:
    Lamento mucho lo de tu anillo, mas que monetario tiene un valor sentimental, espero que lo puedas recuperar.
    Gracias por tu valiosa reflexión sobre no gastar por encima de la propia capacidad económica
    Un abrazo!

  3. admin
    febrero 18, 2011 at 3:51 PM

    Gracias a todos por sus palabrar. Desprenderse de lo material a veces es muy difícil, pero afortunadamente lo que simboliza ese anillo sigue aquí 🙂

    @Yamil, no se si sea chido, pero tampoco creo que sea un gran negocio. Me explicaron que casi todas las joyas se venden a joyeros que las funden para hacer nuevas piezas. Si estas pensando en regalar un anillo, mi recomendación sería que regales algo que puedas pagar, ocasiones para demostrar tu solvencia económica y amor van a sobrar cuando esten casados. Depender de un gran anillo para convencer a alguien de casarse contigo le quita, digamos “autenticidad” a los sentimientos de tu pareja. Saludos!

  4. Joan Lanzagorta
    febrero 18, 2011 at 4:58 PM

    Karla,

    Las cosas que más duelen perder son aquellas que tienen un valor sentimental para nosotros. Lo siento en el alma.

    Muy buena reflexión la que haces sobre lo importante que es no gastar más allá de nuestras posibilidades.

    Mientras escribo esto me viene a la mente otra reflexión: a veces el valor que damos a las cosas es muy diferente a su precio (valor comercial). Mucho de lo más valioso que tengo son cosas que no he comprado: sino recuerdos y vivencias que tienen un significado profundo. Y la satisfacción de dar y aportar algo a otros.

    Un abrazo!

  5. xidoo
    febrero 18, 2011 at 5:22 PM

    Que lástima lo de tu anillo en verdad lo entiendo y lo siento, pero no solo cabe la posibilidad de que ayude a quien se lo encuentre en caso de una necesidad. Por lo pronto a mi me ayudo a reflexionar en un gasto innecesario, el cual no viene al caso.ANIMO

  6. Julio
    febrero 18, 2011 at 6:32 PM

    Buen día Karla,

    No puedo decir que entiendo tu pérdida pero estoy seguro que, en su momento, ese anillo cumplió un propósito contigo. Ahora, es posible que cumpla con otro propósito tal vez más importante, aunque no será contigo.
    Las cosas materiales, cumplen una función y debemos disfrutarlas, agradecerlas y dejarlas ir cuando llega el momento.
    Recuerdo una de tantas frases en la película “Forrest Gump”: “Cada persona requiere sólo cierta cantidad de dinero; lo demás es sólo para presumir”. Creo que las joyas son del segundo tipo…¿o no?

    Saludos,
    Julio

  7. Nade
    febrero 18, 2011 at 7:05 PM

    Karla siento mucho lo de tu anillo! Como tú dices lo que el anillo simboliza sigue ahí (con toda probabilidad más sólido que antes).
    De todo corazón espero que lo encuentres, y habrá acumulado una anecdota más!

  8. admin
    febrero 19, 2011 at 8:35 AM

    Recibocon mucho cariño sus comentarios. Muchas gracias por entenderme, de corazón 🙂 Un abrazo y que sea un gran fin de semana.

  9. febrero 22, 2011 at 5:43 PM

    Realmente una pena haber perdido algo con tanto significado emocional.
    Y efectivamente este submundo de los empeños y la gente comprando cosas que van más allá de sus posibilidades parece ir empeorando. Parece que cada día hay más gente que “necesita” tener algo que no puede costear y que está dispuesta a cualquier sacrificio con tal de lograrlo… una pena si consideramos el costo futuro que tendrán estas compras en sus finanzas!

  10. marzo 9, 2011 at 7:47 PM

    Es interesante las reflexiones que se generan a partir de perder algo valioso para tí. Y más interesante aún pensar en quién pudo haber comprado todas esas cosas que están en las casas de empeño, que no son tratadas como valiosas, sino como algo que va a sacar de un apuro economico. Lástima.

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