El round de mes a mes

 

Dinero en pareja

La moto se aleja… suspiro… en algo tan impredecible como la llegada del correo, lo único predecible es la llegada del estado de cuenta de la tarjeta. Sin falta la segunda semana de cada mes ¿No podría perderse o atrasarse igual que los recibos del gas o la suscripción de la revista Quién? Un largo suspiro y rápidamente hacia el buzón, no había que darle tiempo a la vecina de robar los estados de cuenta como la había visto hacer con la casa de enfrente.

Y no es que no tuviera acceso a la banca electrónica, después de meses de posponerlo el año pasado había pasado por el vía crucis que obtener su “token” representó: que la identificación, que esa no señora, que su IFE ya no sirve, que su comprobante de domicilio necesita estar pagado y aquí se ve que ya se le venció y no lo pagó… Pero en la pantalla esos números se ven tan fríos y tan lejanos ¿como comprobar esas sumas y seguir esas líneas que se distorsionaban al mismo tiempo que discutía con las mamás del salón vía el chat de Facebook? No las cuentas en papel, en donde los números no se mueven, donde puedo rayar y tachar para imaginar lo que no gasté…

Comienza a pasar el dedo sobre cada número, cada establecimiento donde había hecho brillar la flamante tarjeta y la sonrisa con que un empleado le había extendido un voucher. Que si la escuela de los niños.. vaya modernidad poder cargar la colegiatura a las tarjetas y vaya cosa pensar que tendrían 50 días para financiar el cargo sin intereses… planeado claro antes de la venta nocturna donde la mensualidad de la lavadora y computadora parecían tan poca cosa ¡y a 24 meses sin intereses! Pero mira que ya sumándolo a las colegiaturas  y al cargo por los seguros de los coches, porque después de haber sido víctimas de un robo de auto con violencia ya habían aprendido que más valía tener el coche asegurado… Total que ahora los meses sin intereses eran una tortura CON intereses. Imposible cubrir las mensualidades y la deuda aumente y aumente.

Pero bueno, ése era el round de cada mes, al dilema ahora estaba en ¿cómo disfrazar la zapatería? El mes pasado decir que la niña perdió los tenis en deportes salió muy natural, pero ahora ¿qué iba a inventar? Cada vez que recordaba la mirada de aprobación de su comadre cuando compró esas sandalias de verano y firmó con la flamante tarjera la piel se le enchinaba pero… ¡mugrosas sandalias tan incómodas! Eso pasa cuando una firma las cosas sin probárselas primero.

¿Y los desayunos? La cafetería se disfrazaba cuando podía inventarse que ahí vendían libros escolares, pero ahora ¿qué iba a decir? ¿Qué ahí estaba más barato el jitomate? Vaya manía de la vocal del salón y su idea de “retroalimentarse” cada 15 días, lo único que retroalimentaban era su adicción a las enfrijoladas y al yogurt con frutas, se nota que ella no tiene problemas para “sacar la tarjeta” cuantas veces quiera.

Uno a uno fue sufriendo los cargos de la tarjeta mientras se decía: “Esta es la última vez que le digo que el total que necesito es lo del pago mínimo. Ya el próximo mes veré de donde saco para abonarle más a la tarjeta” ¡Si tan solo él supiera las cuentas de la casa y no fuera tan difícil hablarle de lo que se necesita!

Nada mejor para aprender que enseñar. ¿Podrían aplicar lo que han aprendido y dar tres recomendaciones puntuales para ayudar a la protagonista?

Karla Bayly

7 comments for “El round de mes a mes

  1. Adriana
    junio 13, 2011 at 3:02 PM

    1. Programar pagos de colegiatura (es cada mes, y se supone que la debiera cubrir con los ingresos sin mucho problema)
    2. Realizar presupuesto en el que incluya una parte para darse algún gusto.
    3. Saber comprar y mantener comunicación en las finanzas con su pareja.

    Saludos!

  2. Nuri Meier
    junio 13, 2011 at 3:43 PM

    El no contarle a tu pareja que el gasto de las tarjetas (y de la casa) crece es un grave error que puede costar el matromonio. Mejor habla con el y tengan entre ambos una estrategia para lograr pagar y definitivamente esconde la tarjeta de credito hasta que logres pagar lo que debes.

  3. admin
    junio 13, 2011 at 6:31 PM

    Gracias por comentar! Efectivamente, no hay mejor herramienta para poner el dinero en orden que un presupuesto. Muchos le temen porque piensan que es muy restrictivo pero, como bien dice Adriana, un buen presupuesto debe tener espacio para acomodar los gustos o antojos, de lo contrario terminamos reventando.

    Algo que es también importante es aprender a decir no cuando alguien te incita a un gasto que tú no deseas hacer. Se sorprenderán de lo mucho que dejamos de gastar cuando tenemos las prioridades ordenadas y gracias a ello podemos decir “no, gracias”

    Cuidado con los meses sin intereses, los cargos se ven tan pequeños que dejamos de sumarlos y de pronto la situación se vuelve insostenible.

    Y por supuesto: hablar de dinero en pareja. Confrontar ambas realidades para poner el dinero al servicio de ambos.

    Saludos!

  4. junio 13, 2011 at 10:52 PM

    Karla,

    Dificil gran primer paso. Creo que en realidad son dos. El primero es reconocer que ella ( la seño de la historia) tiene un problema, y ese no es que le mienta a su marido sobre sus gastos, es que no sabe controlar sus dineros y es “victima” del sistema tantas veces platicado.

    Dos, el esposo tiene otro problema es muy probable que sienta que a su mujer no le alcanza nunca el dinero. El gran circulo donde ambos están atrapados. Ninguno de los dos parece reconocer que algo anda mal.

    ¿Qué hacer? Alguien de los dos debe dar el primer pasao para decir tenemos ua bronca y no es verdades es de dinero y ni siquiera de dinero es especificamente de “manejo del dinero” . ¿Qué hacemo? ¿Buscamos ayuda?

    Despues de ese paso ya ahora si a chutarse toda la acción necesaria para sanear esta historia tantas veces vista, escuchada y platicada.

    Me gustó tu post.

    (Mal por la vecina que se roba la correspondencia y klos estados de cuenta)

    Saludos,

    Eloy López.

  5. @anajul17
    junio 14, 2011 at 11:18 AM

    1. Aprender a vivir “en efectivo” y no salir a la calle con la tarjeta.
    2. Hablar con la verdad y no ocultar cosas a la pareja
    3. Tener un presupuesto que incluya las diversiones y los gustitos y apegarse a él

    Saludos!
    Ana Julieta Padilla

  6. junio 15, 2011 at 4:34 PM

    1.- suscribe tu trjeta a alartas al celular, cada vez que le haces un cargo te manda un aviso con el monto gastado y lo que llevas gastado.

    2.-no le dejes las cuentas a la memoria, algo pasa cuando gastar lana en la tarjeta se trata, como que uno magicamente hace cuentas y en realidad no salen los números.

    3.-Gasta si realmente lo planeaste o si tienes dinero para hacer el gasto ,si no pos no.

    me encantan tus post Karla.!!!

  7. Hluot Firthunands
    junio 24, 2011 at 3:26 PM

    1. Cortar la tarjeta en pedacitos muy pequeños.
    2. Declarar plan de austeridad en la casa y hablar claro de las deudas con todos.
    3. Despues de cubrir los gastos de vivienda, alimentación y salud, dedicar cada peso al pago de deudas.

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