Ahorrar sin que te duela

El dinero compra la felicidadSeamos honestos, el dinero sí compra felicidad. La compra simple y sencillamente porque, dado que en nuestros días es algo complicado practicar el trueque, el dinero es una herramienta de cambio que nos permite satisfacer necesidades. No importa lo budista que uno quiera ser, el dinero es necesario para comprar el cojín y el incienso que vas a usar para meditar. Y por mucho desapego que practiquemos, ningún padre de familia responsable se desapegaría de la necesidad de alimentar a sus hijos ¿o sí?

Todos los seres humanos tenemos una serie de necesidades básicas, al menos fisiológicas y de seguridad a satisfacer (y no se me ocurrió a mí sino a Maslow) y para eso necesitamos dinero y lo seguiremos necesitando mientras respiremos oxígeno y exhalemos dióxido de carbono (léase: estemos vivos). La gran trampa consiste en olvidarnos de este hecho y creer que lo correcto es seguir escalando los niveles de la pirámide de Maslow donde mucha gente se queda atorada queriendo “afiliarse” gracias al espejismo del consumo, sin cuidar que el día de mañana podamos cubrir los inferiores.

Mi amiga Montse me escribió el otro día: “Un pariente muy cercano trabajó toda su vida sacrificando tiempo con su familia y viajes con ella, ahora que salió de trabajar se vino abajo y todo el dinero que tiene lo destina a hospitales caros, enfermeros y medicinas. y gasta muchísimo en los rubros antes mencionados diciendo que para eso ahorro toda su vida, que tal eh!!! Yo no quiero eso. ¿Cómo disfruto hoy y cómo poder disfrutar el mañana?”

Lo primero que puedo decir es que juzgar las decisiones de otros puede ser totalmente improductivo cuando no conocemos la totalidad de sus circunstancias. Lo que es importante es entender, aunque suene a comercial trillado es que: “El futuro empieza hoy” y ahí reside el cambio de mentalidad sobre disfrutar hoy y mañana porque cuando somos conscientes de que las decisiones que tomamos hoy construyen el mañana suceden dos cosas:

1. Disfrutamos todo lo que hacemos en el día a día, ponemos nuestra atención en el presente y sacrificamos ese latte descafeinado con leche de soya porque sabemos con exactitud que ese dinero se irá a satisfacer otras necesidades alineadas con nuestras verdaderas prioridades.

2. Dejamos de ser las víctimas futuristas que esperan que “mañana salga el sol” y entonces sí nos llegue de la nada un mejor trabajo, una familia amorosa y montones de dinero en nuestra cuenta del banco. El disfrute del hoy y el mañana se vuelven uno solo cuando tenemos claras cuáles son nuestras prioridades, olvidándonos de las de tíos, primos y vecinos y tomamos decisiones, día a día, de acuerdo a ellas.

Cuando logramos entender esta simplicidad, abrir tu primera cuenta de ahorro es sencillo e indoloro, pagar por esa charla de inversiones se convierte en una inversión en sí y no en un gasto absurdo, sacrificar un puesto súper ejecutivo para poder estar más tiempo con tus hijos entendiendo que quizá no podrás vivir en una villa de retirados en las Bahamas toma significado y, lo mejor de todo, como diría el guapérrimo Brad Pitt en Meet Joe Black: “No regrets”, es decir que no llegaremos a ese futuro arrepintiéndonos ni mirando atrás con añoranza de los buenos tiempos.

¿Qué hacer hoy en concreto? Asegurarnos de ser capaces de cumplir con nuestras (no las de otros) necesidades básicas. Si eso no es hoy posible, tirar el guión de “Anita la huerfanita” y ser proactivos para generar los ingresos que permitan cubrir dichas necesidades. Sí, el dinero sí compra esa felicidad de ir a la cama con el estómago satisfecho y una manta calientita y hay que procurarlo. De ahí en adelante utilizar el excedente para satisfacer y disfrutar lo que es importante hoy sin olvidarnos de construir ese futuro que nos llenará el estómago mañana disfrutando con ello el hecho de vivir de acuerdo a nuestro propio guión ¿Crees entonces que sea posible ahorrar sin que te duela?

5 comments for “Ahorrar sin que te duela

  1. febrero 29, 2012 at 12:52 AM

    Me encantó lo de “el dinero es necesario para comprar el cojín y el incienso que vas a usar para meditar.” 😀

    Y es cierto, hay que aterrizar y darnos cuenta que el tiempo pasa rápido y es mejor hacer pequeños sacrificios hoy, para no batallar por dinero en el futuro…

    Excelente post!!

    Saludos!

  2. febrero 29, 2012 at 9:41 AM

    <3 Es una de las mejores técnicas: un día a la vez sin perder de vista las metas a largo plazo.

  3. marzo 6, 2012 at 5:35 AM

    Es cierto, el dinero es una necesidad pero no es un fin en si mismo, nos sirve para tener las cosas que necesitamos para poder ser felices pero en si no tiene ningún valor intrínseco. La gente trabaja para comer, no para coleccionar papelitos…lo unico malo es que comprender eso es muy dificil y es ahi donde aparece la avaricia…

  4. marzo 10, 2012 at 11:27 AM

    No se si “el dinero compra felicidad” como dices, pero si estoy seguro que crea una vida más confortable.

    Tal vez tengamos que comenzar a enseñar a nuestros niños el valor del ahorro, aunque eso parece difícil ya que vivimos en una sociedad que quiere tener todas las cosas y ahora mismo. 🙂

    Muy buen artículo. Gracias.

  5. Anie
    marzo 26, 2012 at 3:12 PM

    Buen artículo.
    Hoy en día es fácil perderse en cuestión de finanzas, discernir entre lo que son verdaderas necesidades de uno y no hacer la de los demás por el qué dirán. Cuesta y muy caro y sobre todo ahorrar.
    Me encantó el artículo.

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