Dinero y desamor. 7 Tips financieros para el divorcio

Divorcio y FinanzasSoy firme creyente de que el matrimonio debe durar para siempre y de que existen muchas alternativas para sanar una relación que no marcha como deseamos. Sin embargo, no todas las parejas están destinadas a serlo para la eternidad y nadie está obligado a lo imposible. En esos casos el divorcio puede dar la tranquilidad y felicidad que no se encuentra en la vida de pareja.

Si has decidido terminar con tu relación o tu pareja lo ha decidido por ti, es momento de planear tu futuro financiero con la cabeza y no con el hígado. Si hay algo peor que un corazón destrozado es un corazón destrozado lleno de deudas o sin un techo en donde resguardarse. Lleva tu vida hacia otro rumbo sin que éste sea el de la quiebra. Para evitarlo toma en cuenta lo siguiente:

1. El divorcio divide los bienes, no los multiplica: Muchas parejas inician peleas costosas e interminables tratando de encontrar (o defender) dinero y posesiones que no existen. Saber con anterioridad qué es lo que se tiene, a cuánto ascienden las deudas o los ahorros, cuales son los ingresos de la pareja y cuanto dinero se requiere para mantener el nivel de vida que llevan, ahorra disgustos y honorarios de abogados. Es momento de bajar de la nube “reinil” en que muchas “doñitas” se instalan (perdón, pero es absolutamente cierto) y averiguar cuánto se paga de renta y de supermercado antes de que el futuro exmarido de el “Corderazo” y jure que con 6 mil pesos alcanza para todo.

2. Ni los vecinos ni la familia repartirán los panes. Acude a un especialista: He visto a clientes y amigos perder tiempo y energías escuchando consejo de personas que les quieren y que, obviamente, les dirán lo que ellos desean escuchar haciendo que las peleas suban de color y sea prácticamente imposible lograr acuerdos. Tu círculo de confianza está ahí para contenerte pero no sustituye la asesoría legal y financiera que el caso requiere. Si han tomado la decisión vayan con un abogado (utilicen cada quien el suyo, por favor. Recuerden que no hay perro que pueda servir a dos amos). Suena caro, pero a la larga, créanme, el precio se justifica. Pero cuidado porque…

3. A los abogados les encanta la gente enojada: Tu abogado no es tu mejor amigo. Es alguien que cobrará una iguala o un porcentaje sobre lo obtenido. Llegar “agarrados de la greña” produce una satisfacción infinita en quien debe pagar renta, servicios y secretaria. Saber con antelación el escenario financiero en el que están parados y lograr acuerdos “razonables” entre ustedes les ayudará a bajar el costo de honorarios de abogados. Busca lugares gratuitos para desahogarte (familia, amigos, redes de autoayuda) y paga para encontrar soluciones.

4. Que tu boleto de avión incluya el paracaídas: No. No es momento de ser digno(a) ni generoso(a). Delante vienen épocas difíciles y es necesario tener un buen nombre crediticio. Separen las cuentas por lo que más quieran. Tú ya no podrás firmar su American Express ni ella va a dejar de gastar en Liverpool. Así que quien no tenga una tarjeta de crédito a su nombre debe abrir una cuenta de cheques y solicitar una tarjeta (una buena venganza es dejar a tu ex como referencia, así que en caso de que no pudieras pagar, le acosarán día y noche) y quien haya otorgado tarjetas adicionales debe cancelarlas de inmediato.

5. Protege a tus hijos: Si hay alguien que no tiene culpa y no debe sufrir el error de sus padres son los hijos. La vida da muchas vueltas y cualquiera de ustedes puede “volver a encontrar el amor” lo cual, descontando el costo emocional, puede poner en riesgo el futuro financiero de los hijos. Un plan educativo que utilice la figura de fideicomiso puede ser una forma de asegurar que la educación de tus hijos estará garantizada. También es recomendable que contrates un seguro a tu nombre donde tus hijos sean los beneficiarios en caso de que faltes. Recuerda: “Ojos vemos, corazones no sabemos” Y, por cierto…

6. Ni se te ocurra garantizar la felicidad de tu reemplazo: Flojera, procastinación e ignorancia hacen que algunos olviden cambiar el nombre de beneficiarios en pólizas de seguros, cuentas de banco, afore, planes de retiro, testamento, etc. Si ya no le quieres hoy en tu vida ¿porqué darle momentos de felicidad cuando faltes? Actualiza los nombres de beneficiarios en cuanto a cualquier ganancia financiera se refiera (puedes dejarle tus deudas, eso sí)

 7. ¿Y la casa? ¿Quién se queda con ella?: Uff!! Una casa es el activo más emocional que cualquiera pueda tener, pero ganarlo y/o conservarlo puede ser un gran error financiero si no se cuenta con los recursos para hacerle frente a ese compromiso. Si bien para los hijos quedarse en el hogar común puede dar algo de estabilidad, considera que ahora no será un hogar sino dos los que tendrán que sobrevivir con un mismo ingreso. Sé razonable en cuanto a lo que se puede o no sostener (por eso es necesario conocer la relación ingresos/egresos pre-divorcio) y ahorra deudas y descalabros financieros en el futuro porque llorar a solas es más difícil que llorar entre dos.

El divorcio en sí es un tema doloroso, costoso y complicado. Añadir el tema del dinero en forma de incertidumbre incrementa cualquier dificultad. Tomar la decisión de casarse, tener hijos o comprar una casa es, la mayoría de las veces, algo que requiere cierta planeación. Que salir de una mala relación no sea la excusa para poner tu futuro financiero en un hilo. No se trata de “aguantarse” pero sí de pavimentar el camino para una mejor vida. Tu vida está a punto de dar un giro magistral, que el dinero sea una herramienta que te ayude a concretar planes y no un lastre para tu vida futura.

Karla Bayly