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¿Plan de vida o sueños guajiros?

marzo 27, 2012 por  
Escrito en Salud Financiera

perfil del deudorExisten diferentes tipos de deudor, uno de ellos es el que vive una y otra vez acumulando y pagando deudas en un círculo vicioso. ¿Qué hace que las personas caigan una y otra vez en el círculo debo-pago-debo? Vivir el tormento de las deudas impagables debería de ser la mejor enseñanza para no volver a caer ahí, a menos claro, se tenga un grave trastorno psicológico que haga que tener el refrigerador enfriando un limón y experimentar el acoso de los cobradores sea una experiencia placentera.

Y aunque usted no lo crea, existen. Personas que sufrieron lo impensable para pagar sus deudas producto de la mala administración o una circunstancia desfavorable tales como una enfermedad o la pérdida del empleo que hizo que el delicado equilibrio financiero los llevara al baile. Una vez nivelado el barco financiero, estas personas se convencen de haber desarrollado una capa de invulnerabilidad y retoman los mismos hábitos dañinos gastando por encima de su nivel de ingresos sin ahorrar ni un peso. El estado de relajamiento financiero obedece a que existió el propósito de salir del hoyo pero nunca existió el propósito de hacer un cambio real de vida. No había metas de vida, que son muy diferentes a las metas de consumo, que alcanzar.

¿Cómo saber si alguien así está cerca de ti? Existe una forma de identificar a estos especímenes sin necesidad de mirar sus estados de cuenta. Consiste en escucharlos con atención. Un futuro re-deudor es aquel o aquella que considera el pasado como un evento que estuvo totalmente fuera de su control, algo fortuito digámoslo así y nunca asume la responsabilidad de lo sucedido. Como no fue mi culpa, ¿por qué habría de pasarme de nuevo? Y sobretodo ¿Por qué tendría que prevenir la recurrencia si eso fue, simplemente, “mala suerte”?

La siguiente señal surge de la necesidad de satisfacción o compensación por los malos tiempos: “Tuve tanto tiempo una computadora chafa que OBVIAMENTE merezco tener ahora una nueva”, “Como duré tanto tiempo sin salir de vacaciones a este cuerpecito ya le urge un bronceado, y si es en una playa de la Rivera Maya mejor aún”, “Me abstuve tanto tiempo de comprar zapatos que ahora solo puedo caminar en zapatos de diseñador” y un largo compendio de excusas para el gasto que hacen referencia a los malos tiempos vividos (culpa del destino, claro esta).

La tercera señal, es la incapacidad de planear el futuro de forma realista: ¡Vivir el día al máximo! Igual que los sobrevivientes de un trágico accidente, esta tribu de futuros endeudados solo se refieren al futuro en términos de satisfacción y nulo sacrificio (¡Eh! Ya tuvieron bastante ¿lo recuerdan?) Así que su horizonte de planeación no va más allá de 6, 12 o 18 meses sin intereses. Son, digámoslo así, miembros del club del sueño guajiro donde todo llegará solito (promociones y ofertas principalmente). No existe el apetito por un futuro financieramente estable sino solo uno donde concretarán grandes proyectos inespecificados.

¿Qué hacer cuando tu amigo, vecino, hermano o pareja está dentro de este club? Desafortunadamente utilizar el “sálvese quien pueda” antes de que te arrastre en su Titanic personal. Dicen muy acertadamente que nadie experimenta en cabeza ajena, imagínate alguien que no ha aprendido ni de su propia experiencia. Vivir reparando el historial crediticio de alguien que no acepta asumir la responsabilidad de su tragedia personal te convierte en codependiente. Vives tapando hoyos porque eso te hace sentir buen samaritano y además creas facturas emocionales con el interfecto(a). ¿En realidad quieres vivir esa vida?

Cortar el cordón umbilical con el futuro deudor es la mejor forma de ayudarle. Tal vez no es necesario salir totalmente de su vida, pero sí de su vida financiera dejando de firmar como aval, poniendo los bienes a tu nombre (en caso de que sean de ambos) y haciendo caso omiso a las llamadas de los despachos de cobranza. Ayudarle a tomar la responsabilidad y a forjar un verdadero plan de vida donde existan metas REALMENTE alcanzables. La caridad no está en pagar las deudas de nadie sino en ayudarle a que no contraiga nuevas deudas impagables.

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Comentarios

3 Respuestas a “¿Plan de vida o sueños guajiros?”
  1. Damaris dice:

    Felicidades me encanto el articulo. Me hubiera ayudado mucho antes de … Saludos

  2. gaby dice:

    Excelente¡¡!! insisto y si muy cierto hay que tocar fondo. Y mira que con esto digo que horror y gracias por escribirlo.A trabajar en esto con toda responsabilidad (:

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Lo que otros están diciendo sobre este artículo...
  1. [...] Deudor Cíclico: Este deudor vive dentro de la ruleta Debo-Pago-Debo. Acumula deudas por encima de su capacidad de pago y sufre lo indecible para pagarlas. Curiosamente no asume responsabilidad por el pasado ya que todo es circunstancial o mala suerte y no ocasionado por sus malos hábitos de consumo y uso del crédito. Busca compensación por los tiempos de “vacas flacas” y no tiene planes concretos para el futuro, vive el hoy pero no es consciente de que las decisiones de hoy van a cimentar el futuro. Este deudor necesita tocar piso y aprender de su propia experiencia para poder establecer metas de vida y no de consumo. Aprender que la felicidad no está basada en el tener y utilizar su capacidad de generar cantidades que solventan su deuda para construir la base de sueños de vida. Para leer más de esta personalidad, da clic aquí. [...]



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