¿Cuánto debemos gastar en clases extra para los niños?

Clases de ballet“Darles todo lo que yo no tuve”, “Exponerlos a múltiples experiencias de aprendizaje”, “Desarrollar todo su potencial” son las razones que nos repetimos mientras hacemos la fila para pagar la mensualidad del ballet, natación, karate, pintura y ¿por qué no? clases de golf para nuestros pequeños.

A veces por convicción propia y otras porque nos dejamos llevar por el síndrome de papás perfectos inscribiendo a nuestros hijos a cuanta clase nos recomiendan, e incluso insinúan es estrictamente indispensable, tipo las torturas del “Music Time” donde aturden a tu bebé a tamborazos, o el yoga infantil que no muy diferente a jugar un rato con tu hijo en la sala de tu casa, pero en fin, hay tantas clases extras como pretextos para gastar.

Confieso que no estoy exenta de haber caído en la tentación, pago algunas clases extraescolares para mis hijos y he omitido otras. Mi criterio para elegir alguna actividad está en función de lo siguiente:

Que el practicante (léase el Minigalán o la Diva) realmente disfrute la actividad. Nada de ir a fuerzas porque está de moda, está barato o porque ahí llevan mis amigas a sus hijos. Mucho menos porque es una proyección de lo que yo me quedé con ganas de hacer aunque mis hijos lo alucinen. Cuando entendí esto último pude armarme de valor para inscribirme a clases de guitarra y satisfacer la curiosidad en lugar de obligar a alguno de mis hijos a asistir a ellas. Afortunadamente nunca me quedé con ganas de practicar gimnasia olímpica.

Que esté dentro de mi presupuesto. La equitación y el golf son dos deportes que seguramente mis hijos disfrutarían, pero lo cierto es que estoy muy lejos de poder adquirir una membrecía en un club de golf y entre darle de comer a un caballo o a mi familia, creo que el Hombre Guapo y yo coincidimos en lo mismo: descartar la equitación.

Que el lugar y horarios sean cómodos y no me obliguen a correr de un lado a otro o signifique sacrificar comidas, cenas o tardes de tarea. Quizá sea porque hasta ahora no hemos tenido que tomar la decisión de buscar al mejor maestro de la ciudad para llevar a un niño a niveles competitivos, pero si no existe la necesidad de cruzar ese puente ¿entonces para que cruzarlo? Esto no significa que elegimos la actividad a la ligera pero sí elegimos la mejor de acuerdo a lo que estamos convencidos que nos conviene.

Muchas tardes viendo a niñas que odian la clase de ballet, niños que detestan el fútbol y mamás jurando que la próxima clase se ponen al corriente con la mensualidad me hacen pensar que las clases extra son simplemente eso: un extra y ninguna familia, niños o papás deben padecerlas si la actividad no esta alineada con lo que es verdaderamente importante para la familia y es precisamente en ello, y no en modas, frustraciones o estatus en lo que el dinero está bien  gastado. Pero ese claro, es mi punto de vista que no necesariamente podría ser el tuyo.

¿Qué otros criterios consideras válidos para elegir una clase extra para tus hijos?

Este es el audio en que Roberto Morán, editor de Dinero Inteligente y Carlos Puig comentan una nota que preparé para la revista en julio del 2010.

Karla Bayly

 

1 comment for “¿Cuánto debemos gastar en clases extra para los niños?

  1. mayo 8, 2012 at 6:28 PM

    Yo no tengo monstruitos, pero si tengo primos que se quedan en la miseria por pagarles a los hijos la clase de tenis, de piano, de nosecuantas cosas más, y los sobrinos odiando cada una de las clases (obviamente)…

    Pero si les insinúas que es desperdicio de dinero, de tiempo y lo que necesitan los niños es estar con sus padres (digo, y si de paso les ponen tantita atención para conocer sus intereses reales, sería magnifico) y ayudarlos a construir un futuro a partir de ahí…

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