Cuida tu cartera de los productos milagro

Este texto fué publicado en la revista Dinero Inteligente en su edición de Abril del 2011.

Cofepris publicidad engañosaAdmiramos su aspecto físico, trayectoria artística o su popularidad y ahora ellos y ellas están dispuestos a compartir su secreto con nosotros: para tener esa figura y/o mantenerse saludables consumen el producto “X”.

Trátese de suplementos alimenticios, remedios contra alguna enfermedad o productos para lograr una silueta envidiable, todo nuestro esfuerzo consistirá en marcar dentro de los próximos minutos a un número telefónico, ordenar ese producto que también usan los famosos y esperar pacientemente su llegada a vuelta de correo. La salud y la belleza están a tan solo una llamada.

Los productos milagro no son algo nuevo, los vendedores de promesas han estado aquí por siempre listos a apelar a nuestras emociones para convencernos de que todo es posible sin esfuerzo y con beneficios inmediatos. Sin embargo, el efecto mediático de estos remedios milagro es hoy mucho mayor gracias al bombardeo publicitario al que todos los días estamos expuestos.

Aunque muchos de los productos milagro que se comercializan en México cuentan con un registro de la secretaría de salud, gracias a una publicidad engañosa y débilmente regulada, engrandecen sus cualidades y beneficios. Recientemente la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) ha dado a conocer vía su página de internet una lista de productos retirados del mercado al no cumplir con las propiedades terapéuticas, preventivas y/o de rehabilitación que prometen. A pesar de ello los mismos fabricantes aseguran que nuevas versiones llegarán pronto al mercado y otros han obtenido amparos para seguir publicitando sus productos.

La compra de productos milagro no solo afecta nuestras finanzas en el corto plazo al asignar parte del ingreso en compras de impulso (seguramente recuerdas: “Llame dentro de los siguientes cinco minutos para aprovechar la oferta”) sino que crea un ciclo de nuevas compras al intentar nuevas opciones ante el pobre desempeño del primer producto y, peor aún, pone en riesgo la salud de quien los consume demorando el inicio de tratamientos serios o produciendo efectos colaterales.

Si deseas comprar un producto milagro solo porque lo recomienda algún famoso, considera que existe la posibilidad de que quien lo anuncia no haya tenido experiencia previa con éste hasta acudir a la filmación del infomercial, por lo que solo grabará siguiendo un guión sin conocer las propiedades o efectos secundarios de lo que ofrece. La ley que regula este tipo de publicidad no estipula que el actor o conductor sea usuario del producto para así dar su entusiasta testimonio.

Protege tu cartera y tu salud investigando acerca del producto que estás a punto de comprar. Verifica que el producto cuente, al menos, con un registro sanitario y no esté boletinado por la Cofepris. Si la promesa es bastante atractiva recuerda que enfermedades como el envejecimiento, la diabetes, el cáncer y la obesidad no obedecen a curas instantáneas sin importar lo que el actor o conductor asegure en pantalla.

Acude a tu médico quien podrá asesorarte sobre el uso de tratamientos alternos que no interfieran con el tratamiento actual y no te preocupes porque transcurran los cinco o treinta minutos anunciados, después de todo, ten la seguridad de que la oferta se repetirá en la siguiente barra de comerciales.

Karla Bayly