4 errores a evitar al contratar un crédito

pedir dinero prestado

Pedir un crédito va mucho mas allá que pedir dinero. En nuestra mente ese dinero tiene el súper poder de darnos un techo donde vivir (hipoteca), declarar nuestra posición social (crédito automotriz), darnos tranquilidad para llegar a fin de mes (préstamo express), un apapacho por algo que nos merecemos (meses sin intereses) o adelantar alguna necesidad (tarjeta de crédito). Oh, si! Pero ese estado mental donde el dinero provoca placer pronto se convertirá en desilusión, sorpresa o angustia si nos permitimos olvidar que desafortunada o afortunadamente, al final del día, ese dinero es solo dinero que tendremos que pagar con un cierto precio denominado intereses, comisiones y costos de apertura.

He aquí algunos errores que debemos evitar para no dejarnos dominar por la emoción de conseguir dinero prestado:

  1. Confundir “pagos chiquitos” con crédito barato: La frase “tan solo x pesos semanales o mensuales” apela a nuestro rupestre sentido de cazadores de ofertas bajo el cual olvidamos que pagar muchos poquitos seguramente significará terminar pagando demasiado. Un crédito barato es aquel que, sumado el total de pagos éstos no representan mucho más de la cantidad de dinero que obtuvimos en un principio.
  2. Olvidar que existe un mañana: Una orgía de compras a meses sin intereses puede representar hoy el salir del centro comercial cargados de todo lo que ¿necesitamos? o, más bien, deseamos y claramente calculamos que podremos cumplir con la primera mensualidad pero olvidamos que en la economía familiar se presentan picos que nos obligan a gastar más o baches en donde percibiremos menos ingresos. Comprar en cuotas requiere planear hacia el futuro y hacer cuentas sensatas para estimar nuestra capacidad de cumplir con esos pagos.
  3. Centrarnos en solo una opción: Obtener dinero ajeno, está demostrado, es un apapacho a nuestro ego. Si tal banco o almacén me presta podemos confundirlo con un indicador de nuestra valía y, bajo esos términos ¿quién se atreve a cuestionar el préstamo? Me impresiona el número de personas que aceptan préstamos de SU banco sin comparar otros productos porque muy en el fondo temen que en otro lugar nos les presten o al menos no los reconozcan como clientes lo que habla maravillas de la psicología de los programas de lealtad y cliente consentido ¿no lo creen? Mandar de recreo a nuestro ego y comparar créditos en función de su costo y beneficios es la forma correcta de contratar un crédito.
  4. Intentar tapar el sol con un dedo: “El paciente siempre miente” nos enseñó el Dr. House y no está muy alejado de la realidad añadir que “el acreedor también miente”. Lo curioso es que el engaño muchas veces es en primera persona. Veámoslo así, si se sufre para acreditar ingresos para el pago de una hipoteca tal vez valga la pena detenerse y preguntarse ¿realmente puedo pagar esta mensualidad?. Quien intenta hacer mil triquiñuelas para no pagar el seguro de su auto porque es carísimo quizá no está mirando lo obvio que es aceptar que se está comprando un auto por encima de toda posibilidad. Los procesos para otorgar un crédito hablan más del cliente que de la institución. Quien necesita recurrir a créditos express o sin investigación tiene de tarea analizar detenidamente sus hábitos de consumo y cuestionar si realmente ameritan pagar tantos intereses. Si es necesario mentir o forzar alguna situación para obtener el crédito (no iré de vacaciones, voy a pedirle a un desconocido que sea mi aval porque nadie más quiere, voy a sacarlo a nombre de mi pareja o de mis hijos) haz un alto y cuestiónate SERIAMENTE si estarás en capacidad de cumplir con ese crédito. Si la respuesta es no, y aún así decides sacarlo no dejes de leer este post sobre como salir de deudas, lo vas a necesitar.

Poner el dinero como una herramienta aprendiendo a distanciar la emoción que nos domina al pedirlo prestado es un camino que vale la pena recorrer. No es sencillo ni se domina a la primera pero si estás leyendo esto seguramente algo recordarás la próxima vez que esa solicitud de crédito llegue a tus manos. Recuerda, toma el control de tu dinero antes de que alguien más lo haga por ti.

Karla Bayly

2 comments for “4 errores a evitar al contratar un crédito

  1. septiembre 11, 2012 at 10:49 AM

    Como siempre le das en el clavo.

    El síndrome de la Avestruz es bien común entre los deudores crónicos, piensan que por esconder la cabeza no se le nota la carga financiera que ya cargan.

    Crédito equivale a deuda, no hay de otra.

  2. septiembre 14, 2012 at 11:45 AM

    Sin duda el crédito es la mejor forma de entrar en un espiral de deudas inacabable. Yo es oír/leer la palabra crédito y salir huyendo, si no tengo dinero para comprar algo ya lo ahorraré, y sino lo hago, es porque no lo quería/necesitaba tanto.

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