¡Dame el mejor crédito que tengas!

mejor crédito para comprar casaTe imaginas entrando a una tienda Levi’s y pedirle a la encargada: “Señorita, deme por favor el MEJOR par de jeans que tenga”. Seguramente la pobre mujer pondría ojos de plato, rezaría una jaculatoria del tipo “Señor, dame paciencia” y comenzaría la letanía: “Pues depende joven, ¿tiene usted pompas o solo una insinuación?, ¿le gusta la onda hippie acampanada o más bien anda usted de espíritu pandilleril y mejor le muestro los entubados? Y, ya aquí “entre nos”,  ¿de qué talla es usted?

¡Pues lo mismo (o muy similar) pensamos quienes damos asesoría de crédito hipotecario cuando alguien llega con toda frescura y pide (algunas veces semi-ordena): “Dime cuál es el MEJOR crédito para comprar mi casa”.

Sin menospreciar la ilusión del comprador, digamos que preguntar por el MEJOR producto lo único que hace es evidenciar lo perdido que anda uno a la hora de seleccionar. Para evitar que esto vuelva a pasar en el futuro y te tomen como alguien desinformado, he aquí una breve explicación del argot hipotecario.

Para evaluar un crédito hipotecario hay que entender, al menos, las siguientes variables (que no son todas) cuyo papel es convertir cualquier crédito hipotecario en el mejor para ti:

1)   Comisión por apertura- Obtener un crédito no siempre es gratuito, en la comisión por apertura el otorgante (banco o afín) cobra los gastos por investigación, el proceso para conformar el expediente del solicitante (no, las mil fotocopias que requieren no son gratis) y demás gastos administrativos.

2)   Plazo – A mayor plazo pagos más cortos, pero ojo, no hay que irse con la finta, mayor plazo significa también más intereses que terminan por encarecer el crédito.

3)   Tasa de interés – A menor tasa, en teoría, crédito más barato. Pero esta condición no siempre se cumple porque, junto con la amortización de capital, en cada pago que realices tendrás que incluir, lo que hace la diferencia y se convierte en el CAT (Costo Anual Total)

4)   Comisiones por administración – Si, esa amable señorita que te va a buscar hasta por debajo de las piedras cuando olvides realizar un pago también tiene un sueldo.

5)   Seguros – El beneficiario es el banco en caso de que le prendas fuego a tu casa pero ¿adivina quién paga? También se incluyen otro tipo de seguros como de vida y de desempleo.

6)   Penalizaciones – Comisiones por pago adelantado, cargos por mora, etc.

El mejor crédito es el que se adecua a tu perfil (llamémosle también personalidad, si gustas) como cliente. Así que antes de buscar un MEJOR genérico, comienza por definir qué es lo importante para ti y después preguntarme a mí:

a)    Cuál es el crédito con pagos más cómodos?

b)   Cuál es el crédito con menor pago de intereses?

c)    Cuál es el crédito donde obtendré mayores beneficios fiscales por deducibilidad?

d)   Cuál es el crédito que me otorgarán dado mi historial crediticio?

e)    Cuál es el crédito cuyo principal se paga más rápido?

Cada cabeza es un mundo y cada cartera tiene su propia historia. Entender que no eres un cliente genérico es el primer paso para obtener la mejor asesoría que puedas encontrar. Y tú ¿tomas el control de tu dinero o dejas que otros lo tomen por ti?

Karla Bayly