En su marcas, listos… ¡aquí viene el Buen Fin!

Aprovecha ofertas buen finA menos de un mes de iniciar el maratón de compras (y también quizá el de deudas) que representa el Buen Fin, es importante reflexionar sobre el estado de las finanzas personales a fin de evitar sorpresas vía publicidad engañosa o imponiéndole a tu cartera cuotas mensuales cuya duración sobrepasará, por mucho, la satisfacción producida por la compra.

Ser un consumidor consciente no significa que debas encerrarte en casa durante tres días ni destruir tus tarjetas de crédito para evitar “caer en tentaciones”, lo importante es ser consciente de nuestra verdadera situación financiera y en base a ella decidir si es posible, o no, hacer alguna compra durante esos días.

Comprar a crédito es fácil, desafortunadamente pagarlo se vuelve difícil a medida que aumentamos nuestro nivel de endeudamiento pues cada vez es necesario destinar un mayor porcentaje de nuestros ingresos al pago de deudas. Trabajamos en el presente para pagar satisfacciones del ayer en lugar de construir realidades para el futuro. El pago de créditos al consumo no debería exceder el porcentaje destinado al ahorro y previsión.

Para saber qué tanto podrías comprar “aprovechando” los meses sin intereses, suma el total de todas tus deudas de tarjeta de crédito, créditos de nómina, y préstamos personales y divide ése monto entre 12 meses pensando en que lo que has comprado anteriormente no debería convertirse en una carga para la eternidad, es decir, tendrías que ser capaz de liquidarlo en un plazo máximo de un año. Recuerda que entre más tiempo tardas en pagar tus deudas también estarás pagando el costo del dinero prestado, los intereses.

Una vez que has calculado el costo mensual de tus deudas compara éste costo contra a tu ingreso mensual. El porcentaje que tus deudas representan significa lo mucho o poco que has comprometido tus ingresos futuros. ¿Representa ésta cantidad más del 20% de tu ingreso? Significa entonces que tu consumo del pasado hace que hoy tengas que vivir con el 80% de tus ingresos. Probablemente no cuentas con un fondo para emergencias ni tampoco ahorres. Quizá estés pensando que puedes alargar el plazo para pagar tus deudas pero esto no es más que un paliativo dañino pues alargar los plazos también alarga el costo de tu deuda.

Piensa que las buenas compras no son aquellas que se hacen por ser ofertas sino aquellas que representan objetos que se desean, son necesarios y pueden pagarse. Platica con tu familia sobre el verdadero estado de tus finanzas pues en base a ello pueden elegir posponer una compra o adquirir un compromiso con la conciencia de que ésa compra tendrá un impacto en otros gastos que pueden ser importantes tales como alimentos, salud o diversiones.

Invertir tiempo en comparar precio y calidad puede resultar en un mayor ahorro que los descuentos que las tiendas ofrecen durante el Buen Fin. Evita utilizar créditos preaprobados o tramitar nuevas tarjetas de crédito cuyas condiciones desconoces. La razón es simple, si necesitas más crédito del que tienes actualmente y estás dispuesto a aceptar cualquiera que te ofrecen significa que estás dispuesto a permitir que otros, en lugar tuyo, tomen el control de tu dinero ¿es eso realmente lo que deseas?