¿Cómo aligerar la cuesta de enero?

Salir de deudas en cuesta de eneroUn día todo es: “Jingle bell, jingle bell, jingle bell rock, jingle bells swing and jingle bells ring…” De pronto amanece y “Oh my God!!, vamos, en cámara lenta, lenta, lenta, subiendo la empinadísima cuesta de enero…Y ahora ¿quién podrá defendernos?

Ni hablar. Al mal gasto, buena cara. De nada sirve venir a decirte ahora que por mucho que hayas gastado en el regalo de tu suegra y de tu jefe, ellos no te van a tratar mejor, ni que los regalos de Santa y toda su tecnología harán a tus hijos más inteligentes. Lo que ahora es importante es aligerar la cuesta de enero para que la bajada no resulte tan caótica.

Para salir de esas deudas que estrenaste en Navidad y el Buen Fin, lo fundamental es el ahorro, todo lo que dejes de gastar de ahora en adelante destínalo al pago de deudas. Peso ahorrado, peso amortizado. Y antes de que te quejumbres, te digo que no es verdad que se deba ser rico para poder ahorrar.  El ahorro se forma gracias al gasto inteligente.

Como notarás durante los próximos 18 o 24 meses, pagar a meses sin intereses NO es gastar inteligentemente. Ahorrar durante varios meses para comprar al contado lo que queremos pagándolo con descuento y al contado sí es gastar de forma inteligente. De ahora en adelante tu mantra es: “No importa lo mucho que lo desees, si no puedes pagarlo al contado entonces sufrirás para pagarlo”.

Uno de los principales rubros de gasto en el hogar son los alimentos. Busca ahí los ahorros para sobrevivir a esta cuesta. No se trata de morir de hambre sino de –una vez más- comprar de forma inteligente.

Aprovecha los días de descanso y elabora desde hoy una lista de menús para el próximo mes. Barato no significa poco nutritivo. Tienes tiempo para buscar opciones económicas y sencillas de cocinar. En base a los menús seleccionados elabora una lista de compras y prohíbete comprar cualquier cosa fuera de esa lista. No lleves a tus hijos a la compra ni tampoco vayas con hambre.

Evita comprar al mayoreo si planeas consumir al menudeo. Cada peso que guardes en tu alacena generará intereses en tus deudas de tarjeta de crédito. Compra lo indispensable y acelera el pago de tus deudas.

La naturaleza es sabia y las frutas de temporada nos dan las vitaminas y nutrientes que nuestro cuerpo requiere en esta época. Olvídate por ahora del batido de kiwi-maracuyá que tanto te gusta por las mañanas y sustitúyelo por un jugo de mandarina y caña (o lo que encuentres más barato).

Aprovecha el inicio del año y los buenos propósitos para levantarte más temprano y desayunar en casa. Nadie niega que los tacos, tamales y pastelitos son de-li-cio-sos, pero también son un gasto importante y tanto tus jeans como tu corazón te agradecerán que los evites por un tiempo o, mejor aún, definitivamente.

Ya que te estarás levantando más temprano y que el transporte es otro rubro de gasto importante en tu presupuesto, busca compartir el auto con alguien más para ahorrar en gasolina, mantenimiento y tags de los segundos pisos. Sacrifica un poco tu espacio vital dejando auto y taxis a un lado para compartir oxígeno con otras personas en el metro y metrobús. Piensa que las deudas y los cobradores aplastan e incomodan mucho más que tus nuevos compañeritos de viaje.

Pero, por encima de todo, no olvides asignarte tu “domingo”. Guarda una cantidad semanal razonable para diversiones, cine, comida, renta de películas. Si te autocastigas sin salidas durante los próximos meses, en algún momento vas a sabotear tu plan de ahorro y eliminación de deudas. Solo recuerda que, si te asignaste $100 entonces gastarás $100 y en cuanto se acabe tu presupuesto de diversiones entonces guárdate en tu casa. Si te haces trampa el único dañado serás tú pues le abres la puerta a la angustia de las deudas no pagadas.

Una vez que te acostumbres a gastar de forma consciente e inteligente será más fácil ahorrar. Si el 2013 te agarró con los dedos en la puerta, que durante los próximos meses se convierta en tu año de prosperidad. Recuerda, toma el control de tu dinero antes de que otros lo hagan por ti.

Karla Bayly