¿Parar o seguir compitiendo? El dilema de la mujer profesionista

Interrumpir carrera laboralSi la vida laboral fuera igual que jugar “life” o “monopoly” entonces sería justa. Hombres y mujeres tendríamos la misma posibilidad de avanzar y llegar a la meta conforme se tiran los dados. En la vida real no es así, las mujeres tenemos el dado “cargado” para así quedar más tiempo en las casillas del congelador mientras los hombres siguen tirando turnos y avanzado ¿la razón? Muy simple, la naturaleza nos eligió para ser madres.

Aceptémoslo, no importa el número de iniciativas anti-discriminación laboral o los apoyos para las madres trabajadoras. En la práctica, conciliar una carrera profesional con la maternidad es todo un trabajo de titanes. Las más de las veces el salario al que se puede aspirar no compensa el costo de traslados, guarderías y escuelas de horarios extendidos además del gasto en pediatras y medicinas de un niño que se ve expuesto a cantidades industriales de gérmenes en una guardería llena de niños cuyas madres no pueden darse el lujo de perder un día de trabajo para cuidar a un hijo enfermo.

Pero el económico no es el único costo, existe también el costo emocional de la separación con nuestros hijos, la presión de un jefe y compañeros de trabajo que no siempre entienden que las guarderías y escuelas tienen horarios de salida además de lo poco agradable que es ser la mamá del último niño en ser recogido al terminar el día. El esfuerzo físico así como los costos económicos y emocionales acumulan presión para quien desea conciliar ambas facetas de vida.

Ante la presión lo común es evitar los puestos de mayor responsabilidad (y mayor proyección profesional y económica) o simplemente interrumpir la carrera laboral esperando que llegue algún día el momento de regresar. Perder el ritmo y/o quedar desactualizada así como la brecha salarial que se formará contra quienes se mantienen trabajando de forma constante y un menor fondo para el retiro son algunos de los riesgos que se enfrentan al tomar pausas para dedicarlas al cuidado de los hijos.

Interrumpir la carrera o disminuir el paso en la competencia por el próximo ascenso es una decisión que depende de las circunstancias de cada mujer y nadie tiene derecho a opinar al respecto. Quizá, eso sí, es obligación de cada quién tomar la decisión de manera informada, analizar las posibles consecuencias y decidir asumirlas o elaborar un plan alternativo para minimizarlas. Ser conscientes de la importancia de crear y aumentar un fondo de ahorro para el retiro, volver a la escuela, buscar trabajos de tiempo parcial, adquirir nuevas aptitudes cultivar nuestras habilidades son formas de mantener el “motor afinando” mientras llega el momento de volver a competir.

No, la vida no es justa. Debe existir una gran cantidad de padres que desearían estar presentes cada día a la salida de la escuela, ser los confidentes de sus hijos y vitorear cada gol o canasta encestados… En el Día Internacional de la Mujer es importante no confundir la conquista de espacios y derechos con la obligación de convertirnos en todólogas-multitasking con la obligación de superar expectativas en todas las áreas de nuestra vida ¡qué agotador! Que este día se convierta en nuestra oportunidad para priorizar, elegir, ejercer y vivir satisfechas con las decisiones que tomamos de forma informada y consciente.

Karla Bayly

Este post es parte de la serie “Finanzas y Mujeres ” con la cual mis amigos y colegas del #clanfinanciero y yo estamos celebrando el Día Internacional de la Mujer. ¿Quieres saber sobre los retos financieros de las mujeres? Da clic aquí para ir a Blog y Lana y leer lo que So nos comparte.

¿Acabas de llegar? El primer post de la serie es de Isela, autora de El Peso nuestro. Da clic aquí para conocer su punto de vista.