Dosis de salud financiera para tus hijos

Enseñar hijos a ahorrarTú sabes que la salud de tus hijos no se basa solo en enseñarles a comer sanamente o a ejercitar su cuerpo, sabes también que la salud mental es indispensable para un desarrollo integral pero… ¿has pensado alguna vez en su salud financiera?

Al igual que los hábitos de higiene, orden y limpieza, el buen manejo del dinero es algo que debemos trabajar con nuestros hijos desde pequeños. El hecho de que ellos aún no tengan que administrar un hogar o dirigir una empresa no quiere decir que no puedan tomar decisiones inteligentes al respecto y aprender a utilizarlo como una herramienta para su bienestar.

¿Cómo enseñarles a tus hijos a manejar su dinero? Aquí algunos tips para ayudar a tu hijo a cimentar su salud financiera:

1. Ayúdale a buscar un propósito. Cuando sales a entrenar siempre hay un propósito en mente, un mejor tiempo, una distancia más larga, una talla menos. Con el ahorro sucede lo mismo pues para tu hijo el ahorro “per se” puede resultar extremadamente aburrido. Ayudarle a establecer metas específicas es el antídoto a la satisfacción inmediata. Soñar con una bicicleta, un videojuego o un paseo hará que el ahorro se realice de manera constante.

2. Dale el poder de decidir. ¿Te cansa vivir diciendo “¡No!” a todo lo que te pide? Para un niño el cajero automático es un hacedor de milagros. Basta insertar una tarjeta, teclear la cantidad de dinero que necesita y ¡Listo, todos a gastar! Más allá de una lección de economía sobre recursos escasos y finitos tu hijo aprenderá la si le permites manejar su propio dinero y con éste tener tanto la libertad como la obligación de decidir en qué gastar y qué deseos es mejor posponer. Pero ten cuidado, la importancia de esta lección estriba en no ceder ante la súplica de más dinero. Después de todo, ni tu banco ni tu jefe te dan más dinero solo por encapricharte ante ellos ¿o sí?

3. Conviértete en su aliada. A diferencia de sus padres, tu hijo no depende de un empleo para generar ingresos y sin ingresos que administrar cualquier lección sobre dinero será insuficiente. Asígnale una cantidad semanal o mensual de acuerdo a su edad y las necesidades que deba satisfacer y sé constante en ello. Recuerda que ningún hábito se forma de un día para otro sino gracias a la repetición. Ayúdale a mantener la motivación hablando sobre lo que desea lograr y ayudándole a comparar precios y calidad. Jamás conviertas la alcancía de tu hijo en tu “caja chica” pues con ello saboteas la meta enviando el mensaje de que el esfuerzo de tu hijo carece de importancia.

4. Predica con el ejemplo. Nada mejor que las metas en equipo. Inicia tú también la costumbre de ahorrar. No es necesario comenzar con grandes cantidades, simplemente demuestra a tu hijo que es posible contener el impulso por comprar si se tiene una meta que perseguir. Establecer metas en familia y ahorrar en equipo es una gran forma de compartir sueños y estrechar la relación entre los miembros de la familia.
Practicar hábitos financieros sanos es algo que puede iniciarse a partir de que tu hijo tiene la noción de desear algo y pedir que se le compre. Utiliza para ello el mismo lenguaje que usas todos los días. Evita adoptar actitudes fatalistas y/o amenazas pues lo único que transmitirías será aversión por el tema. Hablar de dinero en forma positiva y utilizarle solo como un medio que nos ayuda a lograr lo que verdaderamente importa como salud, armonía, estabilidad, tranquilad, etc. y es la mejor ancla para darles a tus hijos grandes dosis de salud financiera.

Este texto es una de mis colaboraciones como columnista de la revista Balance de Grupo Expansión. Prohibida su reproducción total o parcial.

Para saber más:

Educación Financiera para niños. Sitio de Verónica Huacuja que incluye cuentos y material didáctico

En Inglés:

T. Roweprice Family Center “Journey to your Dream Goal” Desgarga gratuita